jueves, 30 de septiembre de 2021

Lectura30/09/2021

Memoria de San Jerónimo, presbítero y doctor de la Iglesia
  
Lectura I
  Neh 8, 1-4. 5-6. 8-12  

En aquellos días, todo el pueblo, como si fuera un solo hombre, se reunió en la plaza que está ante la puerta del Agua y pidió a Esdras, el sacerdote y escriba, que trajera el libro de la ley de Moisés, que el Señor había prescrito a Israel. Esdras, el sacerdote, trajo el libro de la ley ante la asamblea, formada por los hombres, las mujeres y todos los que tenían uso de razón.
Era el día primero del mes séptimo y Esdras leyó desde el amanecer hasta el mediodía en la plaza que está frente a la puerta del Agua, en presencia de los hombres, mujeres y todos los que tenían uso de razón. Todo el pueblo estaba atento a la lectura del libro de la ley.
Esdras estaba de pie sobre un estrado de madera, levantado para esta ocasión. Esdras abrió el libro a la vista del pueblo, pues estaba en un sitio más alto que todos, y cuando lo abrió, el pueblo entero se puso de pie. Esdras bendijo entonces al Señor, el gran Dios, y todo el pueblo, levantando las manos, respondió: "¡Amén!", e inclinándose, se postraron rostro en tierra. Los levitas leían el libro de la ley de Dios con claridad y explicaban el sentido, de suerte que el pueblo comprendía la lectura.
Entonces Nehemías, el gobernador, Esdras, el sacerdote y escriba, y los levitas que instruían a la gente, dijeron a todo el pueblo: "Este es un día consagrado al Señor, nuestro Dios. No estén ustedes tristes ni lloren (porque todos lloraban al escuchar las palabras de la ley). Vayan a comer espléndidamente, tomen bebidas dulces y manden algo a los que nada tienen, pues hoy es un día consagrado al Señor, nuestro Dios. No estén tristes, porque celebrar al Señor es nuestra fuerza".
Y los levitas consolaban al pueblo, diciéndole: "No lloren, porque este día es santo. No estén tristes". Y el pueblo entero se fue a comer y a beber, mandó comida a los que no tenían nada e hizo grandes festejos, porque habían comprendido las cosas que les habían enseñado. 

 Salmo Responsorial
  Del Salmo 18  

R. (9a) Tú tienes, Señor, palabras de vida eterna. 
La ley del Señor es perfecta del todo 
y reconforta el alma; 
inmutables son las palabras del Señor 
y hacen sabio al sencillo. 
R. Tú tienes, Señor, palabras de vida eterna. 
En los mandamientos del Señor hay rectitud 
y alegría para el corazón; 
son luz los preceptos del Señor 
para alumbrar el camino. 
R. Tú tienes, Señor, palabras de vida eterna. 
La voluntad de Dios es santa 
y para siempre estable; 
los mandamientos del Señor son verdaderos 
y enteramente justos. 
R. Tú tienes, Señor, palabras de vida eterna. 
Más deseables que el oro y las piedras preciosas 
las normas del Señor, 
y más dulces que la miel 
de un panal que gotea. 
R. Tú tienes, Señor, palabras de vida eterna. 

Aclamación antes del Evangelio
  Mc 1, 15  

R. Aleluya, aleluya. 
El Reino de Dios está cerca, dice el Señor; 
arrepiéntanse y crean en el Evangelio. 
R. Aleluya. 

 Evangelio
  Lc 10, 1-12  

En aquel tiempo, designó el Señor a otros setenta y dos discípulos y los mandó por delante, de dos en dos, a todos los pueblos y lugares a donde pensaba ir, y les dijo: "La cosecha es mucha y los trabajadores pocos. Rueguen, por lo tanto, al dueño de la mies que envíe trabajadores a sus campos. Pónganse en camino; los envío como corderos en medio de lobos. No lleven ni dinero, ni morral, ni sandalias y no se detengan a saludar a nadie por el camino. Cuando entren en una casa, digan: 'Que la paz reine en esta casa'. Y si allí hay gente amante de la paz, el deseo de paz de ustedes se cumplirá; si no, no se cumplirá. Quédense en esa casa. Coman y beban de lo que tengan, porque el trabajador tiene derecho a su salario. No anden de casa en casa. En cualquier ciudad donde entren y los reciban, coman lo que les den. Curen a los enfermos que haya y díganles: 'Ya se acerca a ustedes el Reino de Dios'.
Pero si entran en una ciudad y no los reciben, salgan por las calles y digan: 'Hasta el polvo de esta ciudad que se nos ha pegado a los pies nos lo sacudimos, en señal de protesta contra ustedes. De todos modos, sepan que el Reino de Dios está cerca'. Yo les digo que en el día del juicio, Sodoma será tratada con menos rigor que esa ciudad". 
 

miércoles, 29 de septiembre de 2021

Lectura29/09/2021

Fiesta de los santos Arcángeles Miguel, Gabriel y Rafael
  Lectura I
  Dn 7, 9-10. 13-14  

Yo, Daniel, tuve una visión nocturna: 
Vi que colocaban unos tronos 
y un anciano se sentó. 
Su vestido era blanco como la nieve, 
y sus cabellos, blancos como lana. 
Su trono, llamas de fuego, 
con ruedas encendidas. 
Un río de fuego brotaba delante de él. 
Miles y miles lo servían, 
millones y millones estaban a sus órdenes. 
Comenzó el juicio y se abrieron los libros.
Yo seguí contemplando en mi visión nocturna 
y vi a alguien semejante a un hijo de hombre, 
que venía entre las nubes del cielo. 
Avanzó hacia el anciano de muchos siglos 
y fue introducido a su presencia. 
Entonces recibió la soberanía, la gloria y el reino. 
Y todos los pueblos y naciones 
de todas las lenguas lo servían. 
Su poder nunca se acabará, porque es un poder eterno, 
y su reino jamás será destruido.

Salmo Responsorial
  Del Salmo 137  

R. (1c)  Te cantaremos, Señor, delante de tus ángeles. 
De todo corazón te damos gracias, 
Señor, porque escuchaste nuestros ruegos. 
Te cantaremos delante de tus ángeles, 
te adoraremos en tu templo. R. 
R. Te cantaremos, Señor, delante de tus ángeles. 
Señor, te damos gracias 
por tu lealtad y por tu amor: 
Siempre que te invocamos nos oíste 
y nos llenaste de valor. R. 
R. Te cantaremos, Señor, delante de tus ángeles. 
Que todos los reyes de la tierra te reconozcan, 
al escuchar tus prodigios. 
Que alaben tus caminos, 
porque tu gloria es inmensa. R. 
R. Te cantaremos, Señor, delante de tus ángeles. 
Aclamación antes del Evangelio
  Sal 102, 21  

R.   Aleluya, aleluya. 
Que bendigan al Señor todos sus ejércitos, 
servidores fieles que cumplen su voluntad. 
R. Aleluya. 

Evangelio
  Jn 1, 47-51  

En aquel tiempo, cuando Jesús vio que Natanael se acercaba, dijo: "Éste es un verdadero israelita en el que no hay doblez". Natanael le preguntó: "¿De dónde me conoces?" Jesús le respondió: "Antes de que Felipe te llamara, te vi cuando estabas debajo de la higuera". Respondió Natanael: "Maestro, tú eres el Hijo de Dios, tú eres el rey de Israel". Jesús le contestó: "Tú crees, porque te he dicho que te vi debajo de la higuera. Mayores cosas has de ver". Después añadió: "Yo les aseguro que verán el cielo abierto y a los ángeles de Dios subir y bajar sobre el Hijo del hombre". 
 


martes, 28 de septiembre de 2021

Lectura28/09/2021

Martes de la XXVI Semana del Tiempo Ordinario
  Lectura I
  Zac 8, 20-23  

Esto dice el Señor de los ejércitos: "Vendrán pueblos y habitantes de muchas ciudades. Y los habitantes de una ciudad irán a ver a los de la otra y les dirán: 'Vayamos a orar ante el Señor y a implorar la ayuda del Señor de los ejércitos'. 'Yo también voy'. Y vendrán numerosos pueblos y naciones poderosas a orar ante el Señor Dios en Jerusalén y a implorar su protección".
Esto dice el Señor de los ejércitos: "En aquellos días, diez hombres de cada lengua extranjera tomarán por el borde del manto a un judío y le dirán: 'Queremos ir contigo, pues hemos oído decir que Dios está con ustedes' ". 

 Salmo Responsorial
  Del Salmo 86  

R. (Za 8, 32) Dios está con nosotros. 
Jerusalén gloriosa, 
el Señor ha puesto en ti su templo. 
Tú eres más querida para Dios 
Que todos los santuarios de Israel. 
R. Dios está con nosotros. 
De ti, Jerusalén, ciudad del Señor, 
se dirán maravillas. 
Egipto y Babilonia adorarán al Señor; 
los filisteos, con Tiro y Etiopía, 
serán como tus hijos. 
R. Dios está con nosotros. 
Y de ti, Jerusalén, afirmarán: 
"Todos los pueblos han nacido en ti 
y el Altísimo es tu fortaleza". 
R. Dios está con nosotros. 
El Señor registrará en el libro de la vida 
a cada pueblo, convertido en ciudadano tuyo; 
y todos los pueblos te cantarán, bailando: 
"Tú eres la fuente de nuestra salvación". 
R. Dios está con nosotros. 

Aclamación antes del Evangelio
  Cfr Mc 10, 45  

R. Aleluya, aleluya. 
Jesucristo vino a servir 
y a dar su vida por la salvación de todos. 
R. Aleluya. 

Evangelio
  Lc 9, 51-56  

Cuando ya se acercaba el tiempo en que tenía que salir de este mundo, Jesús tomó la firme determinación de emprender el viaje a Jerusalén. Envió mensajeros por delante y ellos fueron a una aldea de Samaria para conseguirle alojamiento; pero los samaritanos no quisieron recibirlo, porque supieron que iba a Jerusalén. Ante esta negativa, sus discípulos Santiago y Juan le dijeron: "Señor, ¿quieres que hagamos bajar fuego del cielo para que acabe con ellos?"
Pero Jesús se volvió hacia ellos y los reprendió. Después se fueron a otra aldea. 
 

lunes, 27 de septiembre de 2021

Lucas27/09/2021

Memoria de San Vicente de Paúl, presbítero 
  Lectura I
  Zac 8, 1-8  

En aquellos días, me fue dirigida a mí, Zacarías, la palabra del Señor en estos términos: "Esto dice el Señor de los ejércitos: 'Yo siento por Sión un amor ardiente y celoso, un amor celoso que me arrebata'.
Esto dice el Señor de los ejércitos: 'Regresaré a Sión y en medio de Jerusalén habitaré. Jerusalén se llamará ciudad fiel, y el monte del Señor de los ejércitos, monte santo'.
Esto dice el Señor de los ejércitos: 'De nuevo se sentarán los ancianos y las ancianas en las plazas de Jerusalén, cada cual con su bastón en la mano, por su avanzada edad; las plazas de la ciudad se llenarán de niños y niñas que jugarán en ellas'.
Esto dice el Señor de los ejércitos: 'Aunque esto les parezca imposible a los sobrevivientes de este pueblo, ¿acaso va a ser imposible para mí?'
Esto dice el Señor de los ejércitos: 'Yo salvaré a mi pueblo de los países de oriente y occidente, y lo traeré aquí para que habite en Jerusalén. El será mi pueblo y yo seré su Dios, lleno de fidelidad y de justicia' ".

Salmo Responsorial
  Del Salmo 101  

R. (17)  Tu pueblo nuevo te alabará, Señor.  
Cuando el Señor reedifique a Sión 
y aparezca glorioso, 
y no se muestre a sus plegarias sordo, 
entonces temerán al Señor todos los pueblos, 
y su gloria verán los poderosos. R. 
R. Tu pueblo nuevo te alabará, Señor. 
Esto es escribirá para el futuro 
y alabará al Señor el pueblo nuevo, 
porque el Señor, desde su altura santa, 
ha mirado a la tierra desde el cielo, 
para oír los gemidos del cautivo 
y librar de la muerte al prisionero. R. 
R. Tu pueblo nuevo te alabará, Señor. 
Bajo tu protección, Señor, 
habitarán los hijos de tus siervos 
y se establecerán sus descendientes. 
Tu nombre en Sión alabarán por eso 
cuando en Jerusalén, a darte culto, 
se reúnan, Señor, todos los pueblos. R. 
R. Tu pueblo nuevo te alabará, Señor.

 Aclamación antes del Evangelio
  Cfr Mc 10, 45  

R. Aleluya, aleluya. 
Jesucristo vino a servir 
y a dar la vida por la salvación de todos. 
R. Aleluya. 

 Evangelio
  Lc 9, 46-50  

Un día, surgió entre los discípulos una discusión sobre quién era el más grande de ellos. Dándose cuenta Jesús de lo que estaban discutiendo, tomó a un niño, lo puso junto a sí y les dijo: "El que reciba a este niño en mi nombre, me recibe a mí; y el que me recibe a mí, recibe también al que me ha enviado. En realidad el más pequeño entre todos ustedes, ése es el más grande".
Entonces, Juan le dijo: "Maestro, vimos a uno que estaba expulsando a los demonios en tu nombre; pero se lo prohibimos, porque no anda con nosotros". Pero Jesús respondió: "No se lo prohíban, pues el que no está contra ustedes, está en favor de ustedes".

domingo, 26 de septiembre de 2021

Lectura26/09/2021

XXVI Domingo ordinario
  
Lectura I
  Nm 11, 25-29  

En aquellos días, el Señor descendió de la nube y habló con Moisés. Tomó del espíritu que reposaba sobre Moisés y se lo dio a los setenta ancianos. Cuando el espíritu se posó sobre ellos, se pusieron a profetizar.
Se habían quedado en el campamento dos hombres: uno llamado Eldad y otro, Medad. También sobre ellos se posó el espíritu, pues aunque no habían ido a la reunión, eran de los elegidos y ambos comenzaron a profetizar en el campamento.
Un muchacho corrió a contarle a Moisés que Eldad y Medad estaban profetizando en el campamento. Entonces Josué, hijo de Nun, que desde muy joven era ayudante de Moisés, le dijo: "Señor mío, prohíbeselo". Pero Moisés le respondió: "¿Crees que voy a ponerme celoso? Ojalá que todo el pueblo de Dios fuera profeta y descendiera sobre todos ellos el espíritu del Señor". 

 Salmo Responsorial
  Del Salmo 18  

R. (9a) Los mandamientos del Señor alegran el corazón. 
La ley del Señor es perfecta de todo 
y reconforta el alma; 
inmutables son las palabras del Señor 
y hacen sabio al sencillo. R. 
R. Los mandamientos del Señor alegran el corazón. 
La voluntad de Dios es santa 
y para siempre estable; 
los mandamientos del Señor son verdaderos 
y enteramente justos. R. 
R. Los mandamientos del Señor alegran el corazón. 
Aunque tu servidor es esmera 
En cumplir tus preceptos con cuidado, 
¿quién no falta, Señor, sin advertirlo? 
Perdona mis errores ignorados. R. 
R. Los mandamientos del Señor alegran el corazón. 
Presérvame, Señor, de la soberbia, 
no dejes que el orgullo me domine; 
así, del gran pecado 
tu servidor podrá encontrarse libre. R. 
R. Los mandamientos del Señor alegran el corazón. 

Lectura II
  Sant 5, 1-6  

Lloren y laméntense, ustedes, los ricos, por las desgracias que les esperan. Sus riquezas se han corrompido; la polilla se ha comido sus vestidos; enmohecidos están su oro y su plata, y ese moho será una prueba contra ustedes y consumirá sus carnes, como el fuego. Con esto ustedes han atesorado un castigo para los últimos días.
El salario que ustedes han defraudado a los trabajadores que segaron sus campos está clamando contra ustedes; sus gritos han llegado hasta el oído del Señor de los ejércitos. Han vivido ustedes en este mundo entregados al lujo y al placer, engordando como reses para el día de la matanza. Han condenado a los inocentes y los han matado, porque no podían defenderse. 

 Aclamación antes del Evangelio
  Cfr Jn 17, 17  

R. Aleluya, aleluya. 
Tu palabra, Señor, es la verdad; 
santifícanos en la verdad. 
R. Aleluya. 

 Evangelio
Mc 9: 38-43, 45, 47-48

En aquel tiempo, Juan le dijo a Jesús: "Hemos visto a uno que expulsaba a los demonios en tu nombre, y como no es de los nuestros, se lo prohibimos". Pero Jesús le respondió: "No se lo prohíban, porque no hay ninguno que haga milagros en mi nombre, que luego sea capaz de hablar mal de mí. Todo aquel que no está contra nosotros, está a nuestro favor.
Todo aquel que les dé a beber un vaso de agua por el hecho de que son de Cristo, les aseguro que no se quedará sin recompensa.
Al que sea ocasión de pecado para esta gente sencilla que cree en mí, más le valdría que le pusieran al cuello una de esas enormes piedras de molino y lo arrojaran al mar.
Si tu mano te es ocasión de pecado, córtatela; pues más te vale entrar manco en la vida eterna, que ir con tus dos manos al lugar de castigo, al fuego que no se apaga. Y si tu pie te es ocasión de pecado, córtatelo; pues más te vale entrar cojo en la vida eterna, que con tus dos pies ser arrojado al lugar de castigo. Y si tu ojo te es ocasión de pecado, sácatelo; pues más te vale entrar tuerto en el Reino de Dios, que ser arrojado con tus dos ojos al lugar de castigo, donde el gusano no muere y el fuego no se apaga''.

sábado, 25 de septiembre de 2021

Lectura25/09/2021

Sábado de la XXV semana del Tiempo ordinario
  Lectura I
  Zac 2, 5-9. 14-15  

En aquellos días, levanté los ojos y vi a un hombre con una cuerda de medir en la mano. Le pregunté: "¿A dónde vas?" El me respondió: "Voy a medir la ciudad de Jerusalén, para ver cuánto tiene de ancho y de largo".
Entonces el ángel que hablaba conmigo se alejó de mí y otro ángel le salió al encuentro y le dijo: "Corre, háblale a ese joven y dile: 'Jerusalén ya no tendrá murallas, debido a la multitud de hombres y ganados que habrá en ella. Yo mismo la rodearé, dice el Señor, como un muro de fuego y mi gloria estará en medio de ella' ".
Canta de gozo y regocíjate, Jerusalén, 
pues vengo a vivir en medio de ti, dice el Señor. 
Muchas naciones se unirán al Señor en aquel día; 
ellas también serán mi pueblo 
y yo habitaré en medio de ti. 

Salmo Responsorial
  Jeremías 31, 10. 11-12ab. 13  

R. (10d) El Señor será nuestro pastor.  
Escuchen, pueblos, la palabra del Señor, 
anúncienla aun en las islas más remotas: 
"El que dispersó a Israel lo reunirá 
y lo cuidará como el pastor a su rebaño". 
R. El Señor será nuestro pastor. 
Porque el Señor redimió a Jacob 
y lo rescató de las manos del poderoso. 
Ellos vendrán para aclamarlo al monte de Sión 
y vendrán a gozar de los bienes del Señor. 
R. El Señor será nuestro pastor. 
Entonces se alegrarán las jóvenes, danzando; 
Se sentirán felices jóvenes y viejos; 
porque yo convertiré su tristeza en alegría, 
los llenaré de gozo y aliviaré sus penas. 
R. El Señor será nuestro pastor.

 Aclamación antes del Evangelio
  Cfr 2 Tim 1, 10  

R. Aleluya, aleluya. 
Jesucristo, nuestro salvador, ha vencido la muerte 
y ha hecho resplandecer la vida por medio del Evangelio. 
R. Aleluya. 

Evangelio
  Lc 9, 43-45  

En aquel tiempo, como todos comentaban, admirados, los prodigios que Jesús hacía, éste dijo a sus discípulos: "Presten mucha atención a lo que les voy a decir: El Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres".
Pero ellos no entendieron estas palabras, pues un velo les ocultaba su sentido y se las volvía incomprensibles. Y tenían miedo de preguntarle acerca de este asunto. 
 


viernes, 24 de septiembre de 2021

Lectura24/09/2021

Viernes de la XXV Semana del Tiempo Ordinario
  Lectura I
  Ag 2, 1-9  

El día veintiuno del séptimo mes del año segundo del reinado de Darío, la palabra del Señor vino, por medio del profeta Ageo, y dijo: "Diles a Zorobabel, hijo de Sealtiel, gobernador de Judea, y a Josué, hijo de Yosadac sumo sacerdote, y al resto del pueblo: '¿Queda alguien entre ustedes que haya visto este templo en el esplendor que antes tenía? ¿Y qué es lo que ven ahora? ¿Acaso no es muy poca cosa a sus ojos?
Pues bien, ¡ánimo!, Zorobabel; ¡ánimo!, Josué, hijo de Yosadac, sumo sacerdote; ¡ánimo!, pueblo entero. ¡Manos a la obra!, porque yo estoy con ustedes, dice el Señor de los ejércitos. Conforme a la alianza que hice con ustedes, cuando salieron de Egipto, mi espíritu estará con ustedes. No teman'.
Esto dice el Señor de los ejércitos: 'Dentro de poco tiempo conmoveré el cielo y la tierra, el mar y los continentes. Conmoveré a todos los pueblos para que vengan a traerme las riquezas de todas las naciones y llenaré de gloria este templo. Mía es la plata y mío es el oro. La gloria de este segundo templo será mayor que la del primero, y en este sitio daré yo la paz', dice el Señor de los ejércitos". 

 Salmo Responsorial
  Del Salmo 42  

R. (cf 5bc)  Envíame, Señor, tu luz y tu verdad.  
Defiéndeme, Señor, hazme justicia 
contra un pueblo malvado; 
de hombre tramposo y traicionero 
ponme a salvo. R. 
R.  Envíame, Señor, tu luz y tu verdad. 
Si tú eres de verdad mi Dios-refugio, 
¿por qué me has rechazado?, 
¿Por qué tengo que andar tan afligido, 
viendo cómo me oprime el adversario? R. 
R.  Envíame, Señor, tu luz y tu verdad. 
Envíame, Señor, tu luz y tu verdad; 
que ellas se conviertan en mi guía 
y hasta tu monte santo me conduzcan, 
allí donde tú habitas. R. 
R.  Envíame, Señor, tu luz y tu verdad. 
Al altar del Señor me acercaré, 
al Dios que es mi alegría; 
y a mi Dios, el Señor, le daré gracias 
al compás de la cítara. R. 
R.  Envíame, Señor, tu luz y tu verdad. 

Aclamación antes del Evangelio
  Cfr Mc 10, 45  

R. Aleluya, aleluya. 
Jesucristo vino a servir 
y a dar su vida por la salvación de todos. 
R. Aleluya. 

Evangelio
  Lc 9, 18-22  

Un día en que Jesús, acompañado de sus discípulos, había ido a un lugar solitario para orar, les preguntó: "¿Quién dice la gente que soy yo?" Ellos contestaron: "Unos dicen que eres Juan el Bautista; otros, que Elías; y otros, que alguno de los antiguos profetas, que ha resucitado".
Él les dijo: "Y ustedes, ¿quién dicen que soy yo?" Respondió Pedro: "El Mesías de Dios". Entonces Jesús les ordenó severamente que no lo dijeran a nadie.
Después les dijo: "Es necesario que el Hijo del hombre sufra mucho, que sea rechazado por los ancianos, los sumos sacerdotes y los escribas, que sea entregado a la muerte y que resucite al tercer día". 
 


jueves, 23 de septiembre de 2021

Lectura23/09/2021

Memoria de Pio de Pietrelcina, presbítero
  Lectura I
  Ag 1, 1-8  

El día primero del mes sexto del año segundo del rey Darío, la palabra del Señor se dirigió, por medio del profeta Ageo, a Zorobabel, hijo de Sealtiel, gobernador de Judea, y a Josué, hijo de Yosadac, sumo sacerdote, y les dijo: "Esto dice el Señor de los ejércitos: 'Este pueblo mío anda diciendo que todavía no ha llegado el momento de reconstruir el templo' ".
La palabra del Señor llegó por medio del profeta Ageo y dijo: "¿De modo que es tiempo de vivir en casas con paredes revestidas de cedro, mientras que mi casa está en ruinas? Pues ahora, dice el Señor de los ejércitos, reflexionen sobre su situación: han sembrado mucho, pero cosechado poco; han comido, pero siguen con hambre; han bebido, pero siguen con sed; se han vestido, pero siguen con frío, y los que trabajaron a sueldo echaron su salario en una bolsa rota". Esto dice el Señor de los ejércitos: "Reflexionen, pues, sobre su situación. Suban al monte, traigan madera y construyan el templo, para que pueda yo estar satisfecho y mostrar en él mi gloria, dice el Señor". 

 Salmo Responsorial
  Del Salmo 149  

R. (4a) El Señor es amigo de su pueblo. 
Entonen al Señor un canto nuevo, 
en la reunión litúrgica proclámenlo. 
En su creador y rey, en el Señor, 
alégrese Israel, su pueblo santo. 
R. El Señor es amigo de su pueblo. 
En honor de su nombre, que haya danzas, 
alábenlo con arpa y tamboriles. 
El Señor es amigo de su pueblo 
y otorga la victoria a los humildes. 
R. El Señor es amigo de su pueblo. 
Que se alegren los fieles en un triunfo, 
que inunde el regocijo sus hogares, 
que alaben al Señor con sus palabras, 
 pues en esto su pueblo se complace. 
R. El Señor es amigo de su pueblo.

 Aclamación antes del Evangelio
  Jn 14, 6  

R. Aleluya, aleluya. 
Yo soy el camino, la verdad y la vida; 
nadie va al Padre si no es por mí, dice el Señor. 
R. Aleluya. 

 Evangelio
  Lc 9, 7-9  

En aquel tiempo, el rey Herodes se enteró de todos los prodigios que Jesús hacía y no sabía a qué atenerse, porque unos decían que Juan había resucitado; otros, que había regresado Elías, y otros, que había vuelto a la vida uno de los antiguos profetas.
Pero Herodes decía: "A Juan yo lo mandé decapitar. ¿Quién será, pues, éste del que oigo semejantes cosas?" Y tenía curiosidad de ver a Jesús. 
 

miércoles, 22 de septiembre de 2021

Lectura22/09/2021

Miércoles de la XXV semana del Tiempo ordinario
  Lectura I
  Esd 9, 5-9  

Yo, Esdras, al llegar la hora de la ofrenda de la tarde, salí de mi abatimiento y con la túnica y el manto rasgados, me postré de rodillas, levanté las manos al Señor, mi Dios, y le dije:
"Dios mío, de pura vergüenza no me atrevo a levantar el rostro hacia ti, porque nuestros pecados se han multiplicado hasta cubrirnos por completo y nuestros delitos son tan grandes, que llegan hasta el cielo. Desde el tiempo de nuestros padres hasta el día de hoy, hemos pecado gravemente y por nuestros pecados nos has entregado a nosotros, a nuestros reyes y a nuestros sacerdotes en manos de reyes extranjeros, para que nos maten, nos destierren, nos saqueen y nos insulten, como sucede al presente.
Pero ahora, Señor, Dios nuestro, te has compadecido de nosotros un momento y nos has dejado algunos sobrevivientes, que se han refugiado en tu lugar santo; tú, Dios nuestro, has iluminado nuestros ojos y nos has reanimado un poco en medio de nuestra esclavitud. Porque éramos esclavos, pero tú no nos abandonaste en nuestra esclavitud, sino que nos granjeaste el favor de los reyes de Persia, para que nos perdonaran la vida y pudiéramos levantar tu templo y restaurar sus ruinas y tuviéramos, así, un refugio en Judá y en Jerusalén''. 

 Salmo Responsorial
  Tobías 13, 2. 3-4a. 4bcd. 5. 8  

R. (2a) Bendito sea el Señor para siempre. 
El castiga y tiene compasión, 
hunde hasta el abismo y saca de él 
y no hay quien escape de su mano. 
R. Bendito sea el Señor para siempre. 
El los dispersó a ustedes entre los paganos, 
que no lo conocen, 
para que les dieran a conocer sus maravillas 
y para que los hicieran comprender 
que él es el único Dios todopoderoso. 
R. Bendito sea el Señor para siempre. 
Miren lo que ha hecho por nosotros, 
denle gracias de todo corazón 
y con sus obras bendigan el rey eterno. 
Yo le doy gracias en el país de mi destierro, 
pues anunció su grandeza a un pueblo pecador. 
Conviértanse, pecadores, 
obren rectamente en su presencia 
y esperen que tenga compasión de ustedes. 
R. Bendito sea el Señor para siempre.

 Aclamación antes del Evangelio
  Mc 1, 15  

R. Aleluya, aleluya. 
El Reino de Dios está cerca, dice el Señor; 
arrepiéntanse y crean en el Evangelio. 
R. Aleluya. 

Evangelio
  Lc 9, 1-6  

En aquel tiempo, Jesús reunió a los Doce y les dio poder y autoridad para expulsar toda clase de demonios y para curar enfermedades. Luego los envió a predicar el Reino de Dios y a curar a los enfermos.
Y les dijo: "No lleven nada para el camino: ni bastón, ni morral, ni comida, ni dinero, ni dos túnicas. Quédense en la casa donde se alojen, hasta que se vayan de aquel sitio. Y si en algún pueblo no los reciben, salgan de ahí y sacúdanse el polvo de los pies en señal de acusación".
Ellos se pusieron en camino y fueron de pueblo en pueblo, predicando el Evangelio y curando en todas partes.

martes, 21 de septiembre de 2021

Lectura21/09/2021

Fiesta de san Mateo, Apóstol y evangelista
  Lectura I
  Ef 4, 1-7. 11-13  

Hermanos: Yo, Pablo, prisionero por la causa del Señor, los exhorto a que lleven una vida digna del llamamiento que han recibido. Sean siempre humildes y amables; sean comprensivos y sopórtense mutuamente con amor; esfuércense en mantenerse unidos en el espíritu con el vínculo de la paz.
Porque no hay más que un solo cuerpo y un solo Espíritu, como es también sólo una la esperanza del llamamiento que ustedes han recibido. Un solo Señor, una sola fe, un solo bautismo, un solo Dios y Padre de todos, que reina sobre todos, actúa a través de todos y vive en todos.
Cada uno de nosotros ha recibido la gracia en la medida en que Cristo se la ha dado. Él fue quien concedió a unos ser apóstoles; a otros, ser profetas; a otros, ser evangelizadores; a otros, ser pastores y maestros. Y esto, para capacitar a los fieles, a fin de que, desempeñando debidamente su tarea, construyan el cuerpo de Cristo, hasta que todos lleguemos a estar unidos en la fe y en el conocimiento del Hijo de Dios y lleguemos a ser hombres perfectos, que alcancemos en todas sus dimensiones la plenitud de Cristo. 

 Salmo Responsorial
  Del Salmo 18  

R. (5a) El mensaje del Señor resuena en toda la tierra. 
Los cielos proclaman la gloria de Dios 
y el firmamento anuncia la obra de sus manos. 
Un día comunica su mensaje al otro día 
y una noche se lo transmite a la otra noche. 
R. El mensaje del Señor resuena en toda la tierra. 
Sin que pronuncien una palabra, 
sin que resuene su voz, 
a toda la tierra llega su sonido, 
y su mensaje hasta el fin del mundo. 
R. El mensaje del Señor resuena en toda la tierra. 

Aclamación antes del Evangelio
  Cfr Te Deum  

R. Aleluya, aleluya. 
Señor, Dios eterno, alegres te cantamos, 
a ti nuestra alabanza. 
A ti, Señor, te alaba el coro celestial de los apóstoles. 
R. Aleluya.

 Evangelio
  Mt 9, 9-13  

En aquel tiempo, Jesús vio a un hombre llamado Mateo, sentado a su mesa de recaudador de impuestos, y le dijo: "Sígueme". Él se levantó y lo siguió.
Después, cuando estaba a la mesa en casa de Mateo, muchos pu¬bli¬canos y pecadores se sentaron también a comer con Jesús y sus discípulos. Viendo esto, los fariseos preguntaron a los discípulos: "¿Por qué su Maestro come con publicanos y pecadores?" Jesús los oyó y les dijo: "No son los sanos los que necesitan de médico, sino los enfermos. Vayan, pues, y aprendan lo que significa: Yo quiero misericordia y no sacrificios. Yo no he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores". 
 

lunes, 20 de septiembre de 2021

Lectura20/09/2021

Memoria de Santos Andrés Kim Tae-gŏn, presbítero, Pablo Chŏng Ha-sang y compañeros, mártires
  Lectura I
  Esd 1, 1-6  

El año primero del reinado de Ciro, rey de Persia, el Señor, para cumplir lo que había anunciado por boca del profeta Jeremías, movió a Ciro a proclamar de palabra y por escrito en todo su reino este decreto:
"Esto dice Ciro, rey de Persia: 'El Señor, Dios del cielo, me ha entregado todos los reinos de la tierra y me ha encargado edificarle un templo en Jerusalén de Judá. Los que pertenezcan al pueblo del Señor, que vayan a Jerusalén de Judá, para reconstruir el templo del Señor, Dios de Israel, que habita en Jerusalén. Y que Dios los acompañe. La gente del lugar proporcionará a todos los judíos sobrevivientes, dondequiera que residan, oro, plata, utensilios y ganado, además de las ofrendas que quieran hacer voluntariamente para el templo de Dios, que está en Jerusalén'".
Entonces se pusieron en marcha los jefes de familia de las tribus de Judá y Benjamín, los sacerdotes y los levitas, y todos los que se sintieron movidos por Dios para ir a reconstruir el templo del Señor en Jerusalén. Sus vecinos les proporcionaron toda clase de ayuda: oro, plata, utensilios, ganado y objetos preciosos, además de las ofrendas voluntarias. 

Salmo Responsorial
  Del Salmo 125  

R. (3a) Grandes cosas has hecho por nosotros, Señor. 
Cuando el Señor nos hizo volver de cautiverio, 
creíamos soñar; 
entonces no cesaba de reír nuestra boca, 
ni se cansaba entonces la lengua de cantar. 
R. Grandes cosas has hecho por nosotros, Señor. 
Aun los mismos paganos con asombro decían: 
"¡Grandes cosas ha hecho por ellos el Señor!" 
Y estábamos alegres, 
pues ha hecho grandes cosas por su pueblo el Señor. 
R. Grandes cosas has hecho por nosotros, Señor. 
Como cambian los ríos la suerte del desierto, 
cambia también ahora nuestra suerte, Señor. 
y entre gritos de júbilo 
cosecharán aquellos que siembran con dolor. 
R. Grandes cosas has hecho por nosotros, Señor. 
Al ir, iba llorando, cargando la semilla; 
al regresar, cantando, vendrán con sus gavillas. 
R. Grandes cosas has hecho por nosotros, Señor. 

Aclamación antes del Evangelio
  Mt 5, 16  

R. Aleluya, aleluya. 
Que brille la luz de ustedes ante los hombres, dice el Señor, 
para que viendo las obras buenas que ustedes hacen, 
den gloria a su Padre, que está en los cielos. 
R. Aleluya. 

Evangelio
  Lc 8, 16-18  

En aquel tiempo, Jesús dijo a la multitud: "Nadie enciende una vela y la tapa con alguna vasija o la esconde debajo de la cama, sino que la pone en un candelero, para que los que entren puedan ver la luz. Porque nada hay oculto que no llegue a descubrirse, nada secreto que no llegue a saberse o a hacerse público.
Fíjense, pues, si están entendiendo bien, porque al que tiene se le dará más; pero al que no tiene se le quitará aun aquello que cree tener". 
 


domingo, 19 de septiembre de 2021

Lectura19/09/2021

XXV Domingo ordinario
  Lectura I
  Sab 2, 12. 17-20  

Los malvados dijeron entre sí: 
"Tendamos una trampa al justo, 
porque nos molesta y se opone a lo que hacemos; 
nos echa en cara nuestras violaciones a la ley, 
nos reprende las faltas 
contra los principios en que fuimos educados.
Veamos si es cierto lo que dice, 
vamos a ver qué le pasa en su muerte. 
Si el justo es hijo de Dios, 
él lo ayudará y lo librará de las manos de sus enemigos. 
Sometámoslo a la humillación y a la tortura, 
para conocer su temple y su valor. 
Condenémoslo a una muerte ignominiosa, 
porque dice que hay quien mire por él''. 

 Salmo Responsorial
  Del Salmo 53  

R. (6b) El Señor es quien me ayuda. 
Sálvame, Dios mío, por tu nombre, 
con tu poder defiéndeme. 
Escucha, Señor, mi oración, 
y a mis palabras atiende. R. 
R. El Señor es quien me ayuda. 
Gente arrogante y violenta 
contra mí se ha levantado, 
Andan queriendo matarme. 
¡Dios los tiene sin cuidado! R. 
R. El Señor es quien me ayuda. 
Pero el Señor Dios es mi ayuda, 
él, quien me mantiene vivo. 
Por eso te ofreceré 
con agrado un sacrificio, 
y te agradeceré, Señor, 
tu inmensa bondad conmigo. R. 
R. El Señor es quien me ayuda. 

Lectura II
  Sant 3, 16-4, 3  

Hermanos míos: Donde hay envidias y rivalidades, ahí hay desorden y toda clase de obras malas. Pero los que tienen la sabiduría que viene de Dios son puros, ante todo. Además, son amantes de la paz, comprensivos, dóciles, están llenos de misericordia y buenos frutos, son imparciales y sinceros. Los pacíficos siembran la paz y cosechan frutos de justicia.
¿De dónde vienen las luchas y los conflictos entre ustedes? ¿No es, acaso, de las malas pasiones, que siempre están en guerra dentro de ustedes? Ustedes codician lo que no pueden tener y acaban asesinando. Ambicionan algo que no pueden alcanzar, y entonces combaten y hacen la guerra. Y si no lo alcanzan, es porque no se lo piden a Dios. O si se lo piden y no lo reciben, es porque piden mal, para derrocharlo en placeres. 

 Aclamación antes del Evangelio
  Cfr 2 Tes 2, 14  

R. Aleluya, aleluya. 
Dios nos ha llamado, por medio del Evangelio, 
a participar de la gloria de nuestro Señor Jesucristo. 
R. Aleluya. 

Evangelio
  Mc 9, 30-37  

En aquel tiempo, Jesús y sus discípulos atravesaban Galilea, pero él no quería que nadie lo supiera, porque iba enseñando a sus discípulos. Les decía: "El Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres; le darán muerte, y tres días después de muerto, resucitará". Pero ellos no entendían aquellas palabras y tenían miedo de pedir explicaciones.
Llegaron a Cafarnaúm, y una vez en casa, les preguntó: "¿De qué discutían por el camino?" Pero ellos se quedaron callados, porque en el camino habían discutido sobre quién de ellos era el más importante. Entonces Jesús se sentó, llamó a los Doce y les dijo: "Si alguno quiere ser el primero, que sea el último de todos y el servidor de todos".
Después, tomando a un niño, lo puso en medio de ellos, lo abrazó y les dijo: "El que reciba en mi nombre a uno de estos niños, a mí me recibe. Y el que me reciba a mí, no me recibe a mí, sino a aquel que me ha enviado". 
 

sábado, 18 de septiembre de 2021

Lectura18/09/2021

Sábado de la XXIC Semana del Tiempo Ordinario
 Lectura I
  1 Tm 6, 13-16  

Querido hermano: En presencia de Dios, que da vida a todas las cosas, y de Cristo Jesús, que dio tan admirable testimonio ante Poncio Pilato, te ordeno que cumplas fiel e irreprochablemente todo lo mandado, hasta la venida de nuestro Señor Jesucristo, la cual dará a conocer a su debido tiempo Dios, el bienaventurado y único soberano, Rey de los reyes y Señor de los señores, el único que posee la inmortalidad, el que habita en una luz inaccesible y a quien ningún hombre ha visto ni puede ver. A él todo honor y poder para siempre. 

Salmo Responsorial
  Del Salmo 99  

R. (2c) Sirvamos al Señor con alegría.  
Reconozcamos que el Señor es Dios, 
que él fue quien nos hizo y somos suyos, 
que somos su pueblo a su rebaño. 
R. Sirvamos al Señor con alegría. 
Entremos por sus puertas dando gracias, 
crucemos por sus atrios entre himnos, 
alabando al Señor y bendiciéndolo. 
R. Sirvamos al Señor con alegría. 
Porque el Señor es bueno, bendigámoslo, 
porque es eterna su misericordia, 
y su fidelidad nunca se acaba. 
R. Sirvamos al Señor con alegría. 

Aclamación antes del Evangelio
  Cfr Lc 8, 15  

R. Aleluya, aleluya. 
Dichosos los que cumplen la palabra del Señor 
con un corazón bueno y sincero 
y perseveran hasta dar fruto. 
R. Aleluya. 
 
Evangelio
  Lc 8, 4-15  

En aquel tiempo, mucha gente se había reunido alrededor de Jesús, y al ir pasando por los pueblos, otros más se le unían. Entonces les dijo esta parábola:
"Salió un sembrador a sembrar su semilla. Al ir sembrando, unos granos cayeron en el camino, la gente los pisó y los pájaros se los comieron. Otros cayeron en terreno pedregoso, y al brotar, se secaron por falta de humedad. Otros cayeron entre espinos, y al crecer éstos, los ahogaron. Los demás cayeron en tierra buena, crecieron y produjeron el ciento por uno". Dicho esto, exclamó: "¡El que tenga oídos para oír, que oiga!"
Entonces le preguntaron los discípulos: "¿Qué significa esta parábola?" Y él les respondió: "A ustedes se les ha concedido conocer claramente los secretos del Reino de Dios; en cambio, a los demás, sólo en parábolas para que viendo no vean y oyendo no entiendan.
La parábola significa esto: la semilla es la palabra de Dios. Lo que cayó en el camino representa a los que escuchan la palabra, pero luego viene el diablo y se la lleva de sus corazones, para que no crean ni se salven. Lo que cayó en terreno pedregoso representa a los que, al escuchar la palabra, la reciben con alegría, pero no tienen raíz; son los que por algún tiempo creen, pero en el momento de la prueba, fallan. Lo que cayó entre espinos representa a los que escuchan la palabra, pero con los afanes, riquezas y placeres de la vida, se van ahogando y no dan fruto. Lo que cayó en tierra buena representa a los que escuchan la palabra, la conservan en un corazón bueno y bien dispuesto, y dan fruto por su constancia''.


jueves, 16 de septiembre de 2021

Lectura16/09/2021

Memoria de Santos Cornelio, Papa, y Cipriano, obispo, mártires
  
Lectura I
  1 Tm 4, 12-16  

Querido hermano: Que nadie te desprecie por tu juventud. Procura ser un modelo para los fieles en tu modo de hablar y en tu conducta, en el amor, en la fe y en la castidad. Mientras llego, preocúpate de leer públicamente la palabra de Dios, de exhortar a los hermanos y de enseñarlos.
No descuides el don que posees. Recuerda que se te confirió cuando, a instancias del Espíritu, los presbíteros te impusieron las manos. Pon interés en todas estas cosas y dedícate a ellas, de modo que todos vean tu progreso. Cuida de tu conducta y de tu enseñanza y sé perseverante, pues obrando así, te salvarás a ti mismo y a los que te escuchen. 

 Salmo Responsorial
  Del Salmo 110  

R. (2a)  Los mandamientos del Señor son dignos de confianza. 
Justas y verdaderas son las obras del Señor; 
son dignos de confianza sus mandatos, 
pues nunca pierden su valor 
y exigen ser fielmente ejecutados. R. 
R.  Los mandamientos del Señor son dignos de confianza. 
El redimió a su pueblo 
y estableció su alianza para siempre. 
Dios es santo y terrible. R. 
R.  Los mandamientos del Señor son dignos de confianza. 
El temor del Señor es el principio de la sabiduría 
y los que viven de acuerdo con él son sensatos. 
La gloria del Señor perdura eternamente. R. 
R.  Los mandamientos del Señor son dignos de confianza. 

Aclamación antes del Evangelio
  Mt 11, 28  

R. Aleluya, aleluya. 
Vengan a mí, todos los que están fatigados 
y agobiados por la carga, y yo les daré alivio, dice el Señor. 
R. Aleluya. 

Evangelio
  Lc 7, 36-50  

En aquel tiempo, un fariseo invitó a Jesús a comer con él. Jesús fue a la casa del fariseo y se sentó a la mesa. Una mujer de mala vida en aquella ciudad, cuando supo que Jesús iba a comer ese día en casa del fariseo, tomó consigo un frasco de alabastro con perfume, fue y se puso detrás de Jesús, y comenzó a llorar, y con sus lágrimas bañaba sus pies; los enjugó con su cabellera, los besó y los ungió con el perfume.
Viendo esto, el fariseo que lo había invitado comenzó a pensar: "Si este hombre fuera profeta, sabría qué clase de mujer es la que lo está tocando; sabría que es una pecadora".
Entonces Jesús le dijo: "Simón, tengo algo que decirte". El fariseo contestó: "Dímelo, Maestro". El le dijo: "Dos hombres le debían dinero a un prestamista. Uno le debía quinientos denarios, y el otro, cincuenta. Como no tenían con qué pagarle, les perdonó la deuda a los dos. ¿Cuál de ellos lo amará más?" Simón le respondió: "Supongo que aquel a quien le perdonó más".
Entonces Jesús le dijo: "Has juzgado bien". Luego, señalando a la mujer, dijo a Simón: "¿Ves a esta mujer? Entré en tu casa y tú no me ofreciste agua para los pies, mientras que ella me los ha bañado con sus lágrimas y me los ha enjugado con sus cabellos. Tú no me diste el beso de saludo; ella, en cambio, desde que entró, no ha dejado de besar mis pies. Tú no ungiste con aceite mi cabeza; ella, en cambio, me ha ungido los pies con perfume. Por lo cual, yo te digo: sus pecados, que son muchos, le han quedado perdonados, porque ha amado mucho. En cambio, al que poco se le perdona, poco ama". Luego le dijo a la mujer: "Tus pecados te han quedado perdonados".
Los invitados empezaron a preguntarse a sí mismos: "¿Quién es éste que hasta los pecados perdona?" Jesús le dijo a la mujer: "Tu fe te ha salvado; vete en paz".


miércoles, 15 de septiembre de 2021

Lectura15/09/2021

Memoria de Nuestra Señora de los Dolores
Lectura I
  1 Tm 3, 14-16  

Querido hermano: Te escribo estas cosas con la esperanza de ir a verte pronto. Pero si tardo en llegar, quiero que sepas desde ahora cómo debes de actuar en la casa del Dios vivo, que es la Iglesia, columna y fundamento de la verdad.
Realmente es grande el misterio del amor de Dios, que se nos ha manifestado en Cristo, hecho hombre, 
santificado por el Espíritu, 
contemplado por los ángeles, 
anunciado a todas las naciones, 
aceptado en el mundo mediante la fe 
y elevado a la gloria.

 Salmo Responsorial
  Del Salmo 110  

R. (2a) Alabemos a Dios de todo corazón.  
Quiero alabar a Dios, de corazón, 
en las reuniones de los justos. 
Grandiosas son las obras del Señor 
y para todo fiel, dignas de estudio. 
R. Alabemos a Dios de todo corazón. 
De majestad y gloria hablan sus obras 
y su justicia dura para siempre. 
Ha hecho inolvidables sus prodigios. 
El Señor es piadoso y es clemente. 
R. Alabemos a Dios de todo corazón. 
Acordándose siempre de su alianza, 
él le da de comer al que lo teme. 
Al darle por herencia a las naciones, 
hizo ver a su pueblo sus poderes. 
R. Alabemos a Dios de todo corazón.

 Sequencia

  (Optional)  

La Madre piadosa estaba 
junto a la cruz, y lloraba 
mientras el Hijo pendía; 
cuya alma triste y llorosa, 
traspasada y dolorosa, 
fiero cuchillo tenía.
¡Oh cuán triste y afligida 
estaba la Madre herida, 
de tantos tormentos llena, 
cuando triste contemplaba 
y dolorosa miraba 
del Hijo amado la pena!
¿Y cuál hombre no llorara 
si a la Madre contemplara 
de Cristo en tanto dolor? 
¿Y quién no se entristeciera, 
Madre piadosa, si os viera 
sujeta a tanto rigor?
Por los pecados del mundo, 
vio a Jesús en tan profundo 
tormento la dulce Madre. 
Vio morir al Hijo amado 
que rindió desamparado 
el espíritu a su Padre.
¡Oh dulce fuente de amor!, 
hazme sentir tu dolor 
para que llore contigo. 
Y que, por mi Cristo amado, 
mi corazón abrasado 
más viva en él que conmigo.
Y, porque a amarlo me anime, 
en mi corazón imprime 
las llagas que tuvo en sí. 
Y de tu Hijo, Señora, 
divide conmigo ahora 
las que padeció por mí.
Hazme contigo llorar 
y de veras lastimar 
de sus penas mientras vivo; 
porque acompañar deseo 
en la cruz, donde lo veo, 
tu corazón compasivo.
¡Virgen de vírgenes santas!, 
llore ya con ansias tantas 
que el llanto dulce me sea; 
porque su pasión y muerte 
tenga en mi alma de suerte 
que siempre sus penas vea.
Haz que su cruz me enamore 
y que en ella viva y more 
de mi fe y amor indicio; 
porque me inflame y encienda 
y contigo me defienda 
en el día del juicio.
Haz que me ampare la muerte 
de Cristo, cuando en tan fuerte 
trance vida y alma estén; 
porque, cuando quede en calma 
el cuerpo, vaya mi alma 
a su eterna gloria. Amén. 

Aclamación antes del Evangelio
R. Aleluya, aleluya. 
Dichosa la Virgen María, 
que sin morir, mereció la palma del martirio 
junto a la cruz del Señor. 
R. Aleluya.

 Evangelio
  Jn 19, 25-27  

En aquel tiempo, junto a la cruz de Jesús estaban su madre, la hermana de su madre, María la de Cleofás, y María Magdalena. 
Al ver a su madre y junto a ella al discípulo que tanto quería, Jesús dijo a su madre: "Mujer, ahí está tu hijo". Luego dijo al discípulo: "Ahí está tu madre". Y desde entonces el discípulo se la llevó a vivir con él.

martes, 14 de septiembre de 2021

Lectura14/09/2021

Fiesta de la Exaltación de la santa Cruz
 Lectura I
  Num 21, 4-9  

En aquellos días, el pueblo se impacientó y murmuró contra Dios y contra Moisés, diciendo: "¿Para qué nos sacaste de Egipto? ¿Para que muriéramos en el desierto? No tenemos pan ni agua y ya estamos hastiados de esta miserable comida".
Entonces envió Dios contra el pueblo serpientes venenosas, que los mordían, y murieron muchos israelitas. El pueblo acudió a Moisés y le dijo: "Hemos pecado al murmurar contra el Señor y contra ti. Ruega al Señor que aparte de nosotros las serpientes". Moisés rogó al Señor por el pueblo y el Señor le respondió: "Haz una serpiente como ésas y levántala en un palo. El que haya sido mordido por las serpientes y mire la que tú hagas, vivirá". Moisés hizo una serpiente de bronce y la levantó en un palo; y si alguno era mordido y miraba la serpiente de bronce, quedaba curado. 

Salmo Responsorial
  Del Salmo 77  

R. (cf 7c) No olvidemos las hazañas del Señor. 
Escucha, pueblo mío, mi enseñanza; 
presten oído a las palabras de mi boca. 
Abriré mi boca y les hablaré en parábolas; 
anunciaré lo que estaba oculto desde la creación del mundo. 
R. No olvidemos las hazañas del Señor. 
Cuando Dios los hacía morir, lo buscaban, 
y madrugaban para volverse hacia él. 
Se acordaban de que Dios era su auxilio; 
el Dios altísimo su redentor. 
R. No olvidemos las hazañas del Señor. 
Lo adulaban con sus bocas, 
le mentían con su lengua; 
su corazón no era sincero con él, 
ni eran fieles a su alianza. 
R. No olvidemos las hazañas del Señor. 
Pero él sentía lástima de ellos, 
les perdonaba su culpa y no los destruía. 
Muchas veces dominó su ira 
y apagó el furor de su cólera. 
R. No olvidemos las hazañas del Señor. 

Lectura II
  Flp 2, 6-11  

Cristo, siendo Dios, 
no consideró que debía aferrarse 
a las prerrogativas de su condición divina, 
sino que, por el contrario, se anonadó a sí mismo 
tomando la condición de siervo, 
y se hizo semejante a los hombres. 
Así, hecho uno de ellos, se humilló a sí mismo 
y por obediencia aceptó incluso la muerte, 
y una muerte de cruz.
Por eso Dios lo exaltó sobre todas las cosas 
y le otorgó el nombre que está sobre todo nombre, 
para que al nombre de Jesús todos doblen la rodilla 
en el cielo, en la tierra y en los abismos, 
y todos reconozcan públicamente que Jesucristo es el Señor, 
para gloria de Dios Padre. 
 
Aclamación antes del Evangelio
R. Aleluya, aleluya. 
Te adoramos, oh Cristo, y te bendecimos, 
porque con tu santa cruz redimiste al mundo. 
R. Aleluya. 

Evangelio
  Jn 3, 13-17  

En aquel tiempo, Jesús dijo a Nicodemo: "Nadie ha subido al cielo sino el Hijo del hombre, que bajó del cielo y está en el cielo. Así como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así tiene que ser levantado el Hijo del hombre, para que todo el que crea en él tenga vida eterna.
Porque tanto amó Dios al mundo, que le entregó a su Hijo único, para que todo el que crea en él no perezca, sino que tenga vida eterna. Porque Dios no envió a su Hijo para condenar al mundo, sino para que el mundo se salvara por él''. 
 

lunes, 13 de septiembre de 2021

Lectura13/09/2021

Memoria de San Juan Crisóstomo, obispo y doctor de la Iglesia
  Lectura I
  1 Tm 2, 1-8  

Te ruego, hermano, que ante todo se hagan oraciones, plegarias, súplicas y acciones de gracias por todos los hombres, y en particular, por los jefes de Estado y las demás autoridades, para que podamos llevar una vida tranquila y en paz, entregada a Dios y respetable en todo sentido.
Esto es bueno y agradable a Dios, nuestro salvador, pues él quiere que todos los hombres se salven y todos lleguen al conocimiento de la verdad, porque no hay sino un solo Dios y un solo mediador entre Dios y los hombres, Cristo Jesús, hombre él también, que se entregó como rescate por todos.
El dio testimonio de esto a su debido tiempo y de esto yo he sido constituido, digo la verdad y no miento, pregonero y apóstol para enseñar la fe y la verdad.
Quiero, pues, que los hombres, libres de odios y divisiones, hagan oración donde quiera que se encuentren, levantando al cielo sus manos puras.

 Salmo Responsorial
  Del Salmo 27  

R. (6) Salva, Señor, a tu pueblo. 
Escucha, Señor, mi súplica, 
cuando te pido ayuda 
y levanto la manos hacia tu santuario. 
R. Salva, Señor, a tu pueblo. 
El Señor es mi fuerza y mi escudo: 
en él confía mi corazón; 
él me socorrió y mi corazón se alegra 
y le canta agradecido. 
R. Salva, Señor, a tu pueblo. 
El Señor es la fuerza de su pueblo, 
el apoyo y la salvación de su Mesías. 
Salva, Señor, a tu pueblo y bendícelo, porque es tuyo, 
apaciéntalo y condúcelo para siempre. 
R. Salva, Señor, a tu pueblo.

 Aclamación antes del Evangelio
  Jn 3, 16  

R. Aleluya, aleluya. 
Tanto amó Dios al mundo, que le entregó a su Hijo único, 
para que todo el que crea en él tenga vida eterna. 
R. Aleluya.

 Evangelio
  Lc 7, 1-10  

En aquel tiempo, cuando Jesús terminó de hablar a la gente, entró en Cafarnaúm. Había allí un oficial romano, que tenía enfermo y a punto de morir a un criado muy querido. Cuando le dijeron que Jesús estaba en la ciudad, le envió a algunos de los ancianos de los judíos para rogarle que viniera a curar a su criado. Ellos, al acercarse a Jesús, le rogaban encarecidamente, diciendo: "Merece que le concedas ese favor, pues quiere a nuestro pueblo y hasta nos ha construido una sinagoga". Jesús se puso en marcha con ellos.
Cuando ya estaba cerca de la casa, el oficial romano envió unos amigos a decirle: "Señor, no te molestes, porque yo no soy digno de que tú entres en mi casa; por eso ni siquiera me atreví a ir personalmente a verte. Basta con que digas una sola palabra y mi criado quedará sano. Porque yo, aunque soy un subalterno, tengo soldados bajo mis órdenes y le digo a uno: '¡Ve!', y va; a otro: '¡Ven!', y viene; y a mi criado: '¡Haz esto!', y lo hace".
Al oír esto, Jesús quedó lleno de admiración, y volviéndose hacia la gente que lo seguía, dijo: "Yo les aseguro que ni en Israel he hallado una fe tan grande". Los enviados regresaron a la casa y encontraron al criado perfectamente sano.

domingo, 12 de septiembre de 2021

Lectura12/09/2021

XXIV Domingo ordinario
  
Lectura I
  Is 50, 5-9  

En aquel entonces, dijo Isaías: 
"El Señor Dios me ha hecho oír sus palabras 
y yo no he opuesto resistencia, 
ni me he echado para atrás. 
Ofrecí la espalda a los que me golpeaban, 
la mejilla a los que me tiraban de la barba. 
No aparté mi rostro de los insultos y salivazos.
Pero el Señor me ayuda, 
por eso no quedaré confundido, 
por eso endurecí mi rostro como roca 
y sé que no quedaré avergonzado. 
Cercano está de mí el que me hace justicia, 
¿quién luchará contra mí? 
¿Quién es mi adversario? ¿Quién me acusa? 
Que se me enfrente. 
El Señor es mi ayuda, 
¿quién se atreverá a condenarme?''

Salmo Responsorial
  Del Salmo 114  

R. (9) Caminaré en la presencia del Señor. 
Amo al Señor porque escucha 
el clamor de mi plegaria, 
porque me prestó atención 
cuando mi voz lo llamaba. R. 
R. Caminaré en la presencia del Señor. 
Redes de angustia y de muerte 
me alcanzaron y me ahogaban. 
Entonces rogué al Señor 
que la vida me salvara. R. 
R. Caminaré en la presencia del Señor. 
El Señor es benigno y justo, 
nuestro Dios es compasivo. 
A mí, débil, me salvó 
y protege a los sencillos. R. 
R. Caminaré en la presencia del Señor. 
Mi alma libró de la muerte; 
del llanto los ojos míos, 
y ha evitado que mis pies 
tropiecen por el camino. 
Caminaré ante el Señor 
por la tierra de los vivos. R. 
R. Caminaré en la presencia del Señor.

 Lectura II
  Sant 2, 14-18  

Hermanos míos: ¿De qué le sirve a uno decir que tiene fe, si no lo demuestra con obras? ¿Acaso podrá salvarlo esa fe?
Supongamos que algún hermano o hermana carece de ropa y del alimento necesario para el día, y que uno de ustedes le dice: "Que te vaya bien; abrígate y come", pero no le da lo necesario para el cuerpo, ¿de qué le sirve que le digan eso? Así pasa con la fe; si no se traduce en obras, está completamente muerta.
Quizá alguien podría decir: "Tú tienes fe y yo tengo obras. A ver cómo, sin obras, me demuestras tu fe; yo, en cambio, con mis obras te demostraré mi fe".

Aclamación antes del Evangelio
  Gál 6, 14  

R. Aleluya, aleluya. 
No permita Dios que yo me gloríe en algo 
que no sea la cruz de nuestro Señor Jesucristo, 
por el cual el mundo está crucificado para mí 
y yo para el mundo. 
R. Aleluya.

 Evangelio
  Mc 8, 27-35  

En aquel tiempo, Jesús y sus discípulos se dirigieron a los poblados de Cesarea de Filipo. Por el camino les hizo esta pregunta: "¿Quién dice la gente que soy yo?" Ellos le contestaron: "Algunos dicen que eres Juan el Bautista; otros, que Elías; y otros, que alguno de los profetas".
Entonces él les preguntó: "Y ustedes ¿quién dicen que soy yo?" Pedro le respondió: "Tú eres el Mesías". Y él les ordenó que no se lo dijeran a nadie.
Luego se puso a explicarles que era necesario que el Hijo del hombre padeciera mucho, que fuera rechazado por los ancianos, los sumos sacerdotes y los escribas, que fuera entregado a la muerte y resucitara al tercer día.
Todo esto lo dijo con entera claridad. Entonces Pedro se lo llevó aparte y trataba de disuadirlo. Jesús se volvió, y mirando a sus discípulos, reprendió a Pedro con estas palabras: "¡Apártate de mí, Satanás! Porque tú no juzgas según Dios, sino según los hombres".
Después llamó a la multitud y a sus discípulos, y les dijo: "El que quiera venir conmigo, que renuncie a sí mismo, que cargue con su cruz y que me siga. Pues el que quiera salvar su vida, la perderá; pero el que pierda su vida por mí y por el Evangelio, la salvará".

sábado, 11 de septiembre de 2021

Lectura11/08/2021

Sábado de la XXIII Semana del Tiempo Ordinario
  Lectura I
  1 Tm 1, 15-17  

Hermano: Puedes fiarte de lo que voy a decirte y aceptarlo sin reservas: que Cristo Jesús vino a este mundo a salvar a los pecadores, de los cuales yo soy el primero. Pero Cristo Jesús me perdonó, para que fuera yo el primero en quien él manifestara toda su generosidad y sirviera yo de ejemplo a los que habrían de creer en él, para obtener la vida eterna.
Al rey eterno, inmortal, invisible, único Dios, honor y gloria por los siglos de los siglos. Amén. 

 Salmo Responsorial
  Del Salmo 112  

R. (2) Bendito sea el Señor ahora y para siempre. 
Bendita sea el Señor, 
alábenlo sus siervos. 
Bendito sea el Señor, 
desde ahora y para siempre. 
R. Bendito sea el Señor ahora y para siempre. 
Desde que sale el sol hasta su ocaso, 
alabado sea el nombre del Señor. 
Dios está sobre todas las naciones, 
su gloria, por encima de los cielos. 
R. Bendito sea el Señor ahora y para siempre. 
¿Quién hay como el Señor? 
¿Quién iguala al Dios nuestro, 
que tiene en las alturas su morada, 
y sin embargo de esto, 
bajar se digna su mirada 
para ver tierra y cielo? 
R. Bendito sea el Señor ahora y para siempre. 
El levanta del polvo al desvalido 
y saca al indigente del estiércol, 
para hacerlo sentar entre los grandes, 
los jefes de su pueblo. 
R. Bendito sea el Señor ahora y para siempre. 

Aclamación antes del Evangelio
  Jn 14, 23  

R. Aleluya, aleluya. 
El que me ama cumplirá mi palabra y mi Padre lo amará 
y haremos en él nuestra morada, dice el Señor. 
R. Aleluya. 

 Evangelio
  Lc 6, 43-49  

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "No hay árbol bueno que produzca frutos malos, ni árbol malo que produzca frutos buenos. Cada árbol se conoce por sus frutos. No se recogen higos de las zarzas, ni se cortan uvas de los espinos.
El hombre bueno dice cosas buenas, porque el bien está en su corazón; y el hombre malo dice cosas malas, porque el mal está en su corazón, pues la boca habla de lo que está lleno el corazón.
¿Por qué me dicen 'Señor, Señor', y no hacen lo que yo les digo? Les voy a decir a quién se parece el que viene a mí y escucha mis palabras y las pone en práctica. Se parece a un hombre, que al construir su casa, hizo una excavación profunda, para echar los cimientos sobre la roca. Vino la creciente y chocó el río contra aquella casa, pero no la pudo derribar, porque estaba sólidamente construida.
Pero el que no pone en práctica lo que escucha, se parece a un hombre que construyó su casa a flor de tierra, sin cimientos. Chocó el río contra ella e inmediatamente la derribó y quedó completamente destruida''.

viernes, 10 de septiembre de 2021

Lectura10/09/2021

Viernes de la XXIII Semana del Tiempo Ordinario
  Lectura I
  1 Tm 1, 1-2. 12-14  

Yo, Pablo, apóstol de Jesucristo por disposición de Dios, nuestro salvador, y de Cristo Jesús, nuestra esperanza, te deseo a ti, Timoteo, mi verdadero hijo en la fe, la gracia, la misericordia y la paz, de parte de Dios Padre y de Cristo Jesús, Señor nuestro.
Doy gracias a aquel que me ha fortalecido, a nuestro Señor Jesucristo, por haberme considerado digno de confianza al ponerme a su servicio, a mí, que antes fui blasfemo y perseguí a la Iglesia con violencia; pero Dios tuvo misericordia de mí, porque en mi incredulidad obré por ignorancia, y la gracia de nuestro Señor se desbordó sobre mí, al darme la fe y el amor que provienen de Cristo Jesús. 

 Salmo Responsorial
  Del Salmo 15  

R. (cf  5a) Nuestra vida está en manos del Señor. 
Protégeme, Dios mío, pues eres mi refugio . 
Yo siempre he dicho que tú eres mi Señor. 
El Señor es la parte que me ha tocado en herencia: 
mi vida está en sus manos. R. 
R. Nuestra vida está en manos del Señor. 
Bendeciré al Señor, que me aconseja, 
hasta de noche me instruye internamente. 
Tengo siempre presente al Señor, 
con él a mi lado jamás tropezaré. R. 
R. Nuestra vida está en manos del Señor. 
Enséñame el camino de la vida, 
sáciame de gozo en tu presencia 
y de alegría perpetua junto a ti. R. 
R. Nuestra vida está en manos del Señor.

Aclamación antes del Evangelio
  Jn 17, 17  

R. Aleluya, aleluya. 
Tu palabra, Señor, es la verdad; 
santifícanos en la verdad. 
R. Aleluya. 

Evangelio
  Lc  6, 39-42  

En aquel tiempo, Jesús propuso a sus discípulos este ejemplo: "¿Puede acaso un ciego guiar a otro ciego? ¿No caerán los dos en un hoyo? El discípulo no es superior a su maestro; pero cuando termine su aprendizaje, será como su maestro.
¿Por qué ves la paja en el ojo de tu hermano y no la viga que llevas en el tuyo? ¿Cómo te atreves a decirle a tu hermano: 'Déjame quitarte la paja que llevas en el ojo', si no adviertes la viga que llevas en el tuyo? ¡Hipócrita! Saca primero la viga que llevas en tu ojo y entonces podrás ver, para sacar la paja del ojo de tu hermano". 
 

jueves, 9 de septiembre de 2021

Lectura09/9/2021

Memoria de San Pedro Claver, presbítero
  Lectura I
  Col 3, 12-17  

Hermanos: Puesto que Dios los ha elegido a ustedes, los ha consagrado a él y les ha dado su amor, sean compasivos, magnánimos, humildes, afables y pacientes. Sopórtense mutuamente y perdónense cuando tengan quejas contra otro, como el Señor los ha perdonado a ustedes. Y sobre todas estas virtudes, tengan amor, que es el vínculo de la perfecta unión.
Que en sus corazones reine la paz de Cristo, esa paz a la que han sido llamados como miembros de un solo cuerpo. Finalmente, sean agradecidos.
Que la palabra de Cristo habite en ustedes con toda su riqueza. Enséñense y aconséjense unos a otros lo mejor que sepan. Con el corazón lleno de gratitud, alaben a Dios con salmos, himnos y cánticos espirituales, y todo lo que digan y todo lo que hagan, háganlo en el nombre del Señor Jesús, dándole gracias a Dios Padre, por medio de Cristo. 

 Salmo Responsorial
  Del Salmo 150  

R. (6)  Alabemos al Señor con alegría.  
Alabemos al Señor en su templo, 
alabémoslo en su augusto firmamento. 
Alabémoslo por sus obras magníficas, 
alabémoslo por su inmensa grandeza. R. 
R. Alabemos al Señor con alegría. 
Alabémoslo tocando trompetas, 
alabémoslo con arpas y cítaras, 
alabémoslo con tambores y danzas, 
alabémoslo con trompas y flautas. R. 
R. Alabemos al Señor con alegría. 
Alabémoslo con platillos sonoros, 
alabémoslo con platillos vibrantes. 
Que todo ser viviente alabe al Señor. R. 
R. Alabemos al Señor con alegría.

 Aclamación antes del Evangelio
  1 Jn 4, 12  

R. Aleluya, aleluya. 
Si nos amamos los unos a los otros, 
Dios permanece en nosotros 
y su amor ha llegado en nosotros a su plenitud. 
R. Aleluya. 

Evangelio
  Lc 6, 27-38  

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Amen a sus enemigos, hagan el bien a los que los aborrecen, bendigan a quienes los maldicen y oren por quienes los difaman. Al que te golpee en una mejilla, preséntale la otra; al que te quite el manto, déjalo llevarse también la túnica. Al que te pida, dale; y al que se lleve lo tuyo, no se lo reclames.
Traten a los demás como quieran que los traten a ustedes; porque si aman sólo a los que los aman, ¿qué hacen de extraordinario? También los pecadores aman a quienes los aman. Si hacen el bien sólo a los que les hacen el bien, ¿qué tiene de 
extraordinario? Lo mismo hacen los pecadores. Si prestan solamente cuando esperan cobrar, ¿qué hacen de extraordinario? También los pecadores prestan a otros pecadores, con la intención de cobrárselo después.
Ustedes, en cambio, amen a sus enemigos, hagan el bien y presten sin esperar recompensa. Así tendrán un gran premio y serán hijos del Altísimo, porque él es bueno hasta con los malos y los ingratos. Sean misericordiosos, como su Padre es misericordioso.
No juzguen y no serán juzgados; no condenen y no serán condenados; perdonen y serán perdonados. Den y se les dará: recibirán una medida buena, bien sacudida, apretada y rebosante en los pliegues de su túnica. Porque con la misma medida conque midan, serán medidos''. 

miércoles, 8 de septiembre de 2021

Lectura08/09/2021

Fiesta de Natividad de la Santísima Virgen María
  Lectura I
  Miq 5, 1-4  

Esto dice el Señor: 
"De ti, Belén de Efrata, 
pequeña entre las aldeas de Judá, 
de ti saldrá el jefe de Israel, 
cuyos orígenes se remontan a tiempos pasados, 
a los días más antiguos.
Por eso, el Señor abandonará a Israel, 
mientras no dé a luz la que ha de dar a luz. 
Entonces el resto de sus hermanos 
se unirá a los hijos de Israel. 
Él se levantará para pastorear a su pueblo 
con la fuerza y la majestad del Señor, su Dios. 
Ellos habitarán tranquilos,
porque la grandeza del que ha de nacer llenará la tierra 
y él mismo será la paz''. 

 Salmo Responsorial Del Salmo 12  

R. (Is 61, 10) Me llenaré de alegría en el Señor. 
Confío, Señor, en tu lealtad, 
mi corazón se alegra con tu salvación. R. 
R. Me llenaré de alegría en el Señor. 
Cantaré al Señor por el bien que me ha hecho, 
tocaré mi música en honor del Dios altísimo. R. 
R. Me llenaré de alegría en el Señor. Aclamación antes del Evangelio
R. Aleluya, aleluya. 
Dichosa tú, Santísima Virgen María, 
y digna de toda alabanza, 
porque de ti nació el sol de justicia, 
Jesucristo, nuestro Dios. 
R. Aleluya. 

 Evangelio
  Mt 1, 1-16. 18-23 

Genealogía de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abraham: Abra¬¬ham engendró a Isaac, Isaac a Jacob, Jacob a Judá y a sus hermanos; Judá engendró de Tamar a Fares y a Zará; Fares a Esrom, Esrom a Aram, Aram a Aminadab, Aminadab a Naasón, Naasón a Salmón, Salmón engendró de Rajab a Booz, Booz engendró de Rut a Obed, Obed a Jesé, y Jesé al rey David.
David engendró de la mujer de Urías a Salomón, Salomón a Roboam, Roboam a Abiá, Abiá a Asaf, Asaf a Josafat, Josafat a Joram, Joram a Ozías, Ozías a Joatam, Joatam a Acaz, Acaz a Ezequías, Ezequías a Manasés, Manasés a Amón, Amón a Josías, Josías engendró a Jeconías y a sus hermanos durante el destierro en Babilonia.
Después del destierro en Babilonia, Jeconías engendró a Salatiel, Salatiel a Zorobabel, Zorobabel a Abiud, Abiud a Eliaquim, Eliaquim a Azor, Azor a Sadoc, Sadoc a Aquim, Aquim a Eliud, Eliud a Eleazar, Eleazar a Matán, Matán a Jacob, y Jacob engendró a José, el esposo de María, de la cual nació Jesús, llamado Cristo.
Cristo vino al mundo de la siguiente manera: Estando María, su madre, desposada con José, y antes de que vivieran juntos, sucedió que ella, por obra del Espíritu Santo, estaba esperando un hijo. José, su esposo, que era hombre justo, no queriendo ponerla en evidencia, pensó dejarla en secreto.
Mientras pensaba en estas cosas, un ángel del Señor le dijo en sueños: "José, hijo de David, no dudes en recibir en tu casa a María, tu esposa, porque ella ha concebido por obra del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo y tú le pondrás el nombre de Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados".
Todo esto sucedió para que se cumpliera lo que había dicho el Señor por boca del profeta Isaías: He aquí que la virgen concebirá y dará a luz un hijo, a quien pondrán el nombre de Emmanuel, que quiere decir Dios-con-nosotros.

martes, 7 de septiembre de 2021

Lectura07/09/2021

Martes de la XXIII semana del Tiempo ordinario
  Lectura I
  Col 2, 6-15  

Hermanos: Puesto que ustedes han aceptado a Cristo Jesús, el Señor, vivan como verdaderos cristianos: permanezcan arraigados y cimentados en él, con fe firme, como se lo enseñaron a ustedes, y en continua acción de gracias.
Que nadie los vaya a engañar con teorías y razonamientos falsos, que se fundan en tradiciones meramente humanas y en valores de este mundo, pero no en Cristo. Porque en el cuerpo de Cristo habita toda la plenitud de la divinidad; e incorporados a él, que es la cabeza de todos los ángeles, también ustedes participan de su plenitud. Por su unión con Cristo, ustedes han sido circuncidados, no con una circuncisión hecha por mano de hombres, que consiste en el despojo de la carne, sino con la circuncisión que procede de él. Por el bautismo fueron sepultados con Cristo y también resucitaron con él, mediante la fe en el poder de Dios, que lo resucitó de entre los muertos.
Ustedes estaban muertos por sus pecados y no pertenecían al pueblo de la alianza. Pero él les dio una vida nueva con Cristo, perdonándoles todos los pecados. El anuló el documento que nos era contrario, cuyas cláusulas nos condenaban, y lo eliminó clavándolo en la cruz de Cristo. Con esto, Dios les quitó su poder a los principados y potestades y los humilló a la vista de todos, llevándolos cautivos en el cortejo triunfal de Cristo. 

 Salmo Responsorial
  Del Salmo 144  

R. (9a) El Señor es bueno con todos. 
Dios y rey mío, yo te alabaré; 
bendeciré tu nombre siempre y para siempre. 
Un día tras otro bendeciré tu nombre 
y no cesará mi boca de alabarte R. 
R. El Señor es bueno con todos. 
El Señor es compasivo y misericordioso, 
lento para enojarse y generoso para perdonar. 
Bueno es el Señor para con todos 
y su amor se extiende a todas sus creaturas. R. 
R. El Señor es bueno con todos. 
Que te alaben, Señor, todas tus obras 
y que todos tus fieles te bendigan. 
Que proclamen la gloria de tu reino 
y narren tus proezas a los hombres. R. 
R. El Señor es bueno con todos.

 Aclamación antes del Evangelio
  Cfr Jn 15, 16  

R. Aleluya, aleluya. 
Yo los he elegido del mundo, dice el Señor, 
para que vayan y den fruto y su fruto permanezca. 
R. Aleluya. 

Evangelio
  Lc 6, 12-19  

Por aquellos días, Jesús se retiró al monte a orar y se pasó la noche en oración con Dios.
Cuando se hizo de día, llamó a sus discípulos, eligió a doce de entre ellos y les dio el nombre de apóstoles. Eran Simón, a quien llamó Pedro, y su hermano Andrés; Santiago y Juan; Felipe y Bartolomé; Mateo y Tomás; Santiago, el hijo de Alfeo, y Simón, llamado el Fanático; Judas, el hijo de Santiago, y Judas Iscariote, que fue el traidor.
Al bajar del monte con sus discípulos y sus apóstoles, se detuvo en un llano. Allí se encontraba mucha gente, que había venido tanto de Judea y Jerusalén, como de la costa, de Tiro y de Sidón. Habían venido a oírlo y a que los curara de sus enfermedades; y los que eran atormentados por espíritus inmundos quedaban curados. Toda la gente procuraba tocarlo, porque salía de él una fuerza que sanaba a todos. 

Lectura06/09/2021

Lunes de la XXIII Semana del Tiempo Ordinario
  Lectura I
  Col 1, 24-2, 3  

Hermanos: Ahora me alegro de sufrir por ustedes, porque así completo lo que falta a la pasión de Cristo en mí, por el bien de su cuerpo, que es la Iglesia.
Por disposición de Dios, yo he sido constituido ministro de esta Iglesia para predicarles por entero su mensaje, o sea el designio secreto que Dios ha mantenido oculto desde siglos y generaciones y que ahora ha revelado a su pueblo santo.
Dios ha querido dar a conocer a los suyos la gloria y riqueza que este designio encierra para los paganos, es decir, que Cristo vive en ustedes y es la esperanza de la gloria; ese mismo Cristo, que nosotros predicamos, cuando corregimos a los hombres y los instruimos con todos los recursos de la sabiduría, a fin de que todos sean cristianos perfectos. Por eso precisamente me empeño y lucho con la fuerza de Cristo, que actúa poderosamente en mí.
Quiero que sepan cuántos esfuerzos estoy haciendo por ustedes, por los de Laodicea y por todos los que no me conocen personalmente. Se lo digo a ustedes para que todos se animen, y unidos íntimamente en el amor, puedan alcanzar en toda su riqueza el conocimiento pleno y perfecto del designio secreto de Dios, que es Cristo, en el cual están ocultos todos los tesoros de la sabiduría y de la ciencia. 

Salmo Responsorial
  Del Salmo 61  

R. (8a) Dios es nuestra salvación y vuestra gloria. 
Sólo Dios es mi esperanza, 
mi confianza es el Señor; 
es mi baluarte y firmeza, 
es mi Dios y salvador. 
R. Dios es nuestra salvación y vuestra gloria. 
De Dios viene mi salvación y mi gloria; 
él es mi roca firma y mi refugio. 
Confía siempre en él pueblo mío, 
y desahoga tu corazón en su presencia 
porque sólo en Dios está nuestro refugio. 
R. Dios es nuestra salvación y vuestra gloria. 

Aclamación antes del Evangelio
  Jn 10, 27  

R. Aleluya, aleluya. 
Mis ovejas escuchan mi voz, dice el Señor, 
yo las conozco y ellas me siguen. 
R. Aleluya. 
Evangelio
  Lc 6, 6-11  

Un sábado, Jesús entró en la sinagoga y se puso a enseñar. Había allí un hombre que tenía la mano derecha paralizada. Los escribas y fariseos estaban acechando a Jesús para ver si curaba en sábado y tener así de qué acusarlo.
Pero Jesús, conociendo sus intenciones, le dijo al hombre de la mano paralizada: "Levántate y ponte ahí en medio". El hombre se levantó y se puso en medio. Entonces Jesús les dijo: "Les voy a hacer una pregunta: ¿Qué es lo que está permitido hacer en sábado: el bien o el mal, salvar una vida o acabar con ella?" Y después de recorrer con la vista a todos los presentes, le dijo al hombre: "Extiende la mano". El la extendió y quedó curado.
Los escribas y fariseos se pusieron furiosos y discutían entre sí lo que le iban a hacer a Jesús. 
 

Lectura21/03/2026

Sábado de la IV semana de Cuaresma Primera lectura Jeremías 11, 18-20 En aquel tiempo, dijo Jeremías: "El Señor me instruyó y yo compre...