domingo, 28 de febrero de 2021

Lectura28/02/2021

 II Domingo de Cuaresma

  Primera Lectura

Gn 22, 1-2. 9-13. 15-18  


En aquel tiempo, Dios le puso una prueba a Abraham y le dijo: "¡Abraham, Abraham!" Él respondió: "Aquí estoy". Y Dios le dijo: "Toma a tu hijo único, Isaac, a quien tanto amas; vete a la región de Moria y ofrécemelo en sacrificio, en el monte que yo te indicaré".

Cuando llegaron al sitio que Dios le había señalado, Abraham levantó un altar y acomodó la leña. Luego ató a su hijo Isaac, lo puso sobre el altar, encima de la leña, y tomó el cuchillo para degollarlo.

Pero el ángel del Señor lo llamó desde el cielo y le dijo: "¡Abraham, Abraham!" Él contestó: "Aquí estoy". El ángel le dijo: "No descargues la mano contra tu hijo, ni le hagas daño. Ya veo que temes a Dios, porque no le has negado a tu hijo único".

Abraham levantó los ojos y vio un carnero, enredado por los cuernos en la maleza. Atrapó el carnero y lo ofreció en sacrificio en lugar de su hijo.

El ángel del Señor volvió a llamar a Abraham desde el cielo y le dijo: "Juro por mí mismo, dice el Señor, que por haber hecho esto y no haberme negado a tu hijo único, yo te bendeciré y multiplicaré tu descendencia como las estrellas del cielo y las arenas del mar. Tus descendientes conquistarán las ciudades enemigas. En tu descendencia serán bendecidos todos los 

pueblos de la tierra, porque obedeciste a mis palabras". 


Salmo Responsorial

Salmo 115, 10 y 15. 16-17. 18-19  


R. (Sal 114, 9) Siempre confiaré en el Señor. 

Aun abrumado de desgracias, 

siempre confié en Dios. 

A los ojos del Señor es muy penoso 

que mueran sus amigos. R. 

R. Siempre confiaré en el Señor. 

De la muerte, Señor, me has librado, 

a mí, tu esclavo e hijo de tu esclava; 

te ofreceré con gratitud un sacrificio 

e invocaré tu nombre. R. 

R. Siempre confiaré en el Señor. 

Cumpliré mis promesas al Señor 

ante todo su pueblo, 

en medio de su templo santo, 

que está en Jerusalén. R. 

R. Siempre confiaré en el Señor. 


Segunda Lectura

  Rm 8, 31b-34  


Hermanos: Si Dios está a nuestro favor, ¿quién estará en contra nuestra? El que no nos escatimó a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no va a estar dispuesto a dárnoslo todo, junto con su Hijo? ¿Quién acusará a los elegidos de Dios? Si Dios mismo es quien los perdona, ¿quién será el que los condene? ¿Acaso Jesucristo, que murió, resucitó y está a la derecha de Dios para interceder por nosotros? 


Aclamación antes del Evangelio

  Cf Mc  9, 7  


R. Honor y gloria a ti, Señor Jesús. 

En el esplendor de la nube se oyó la voz del Padre, que decía: 

"Éste es mi Hijo amado; escúchenlo". 

R. Honor y gloria a ti, Señor Jesús. 

Evangelio

  Mc 9, 2-10  

En aquel tiempo, Jesús tomó aparte a Pedro, a Santiago y a Juan, subió con ellos a un monte alto y se transfiguró en su presencia. Sus vestiduras se pusieron esplendorosamente blancas, con una blancura que nadie puede lograr sobre la tierra. Después se les aparecieron Elías y Moisés, conversando con Jesús.

Entonces Pedro le dijo a Jesús: "Maestro, ¡qué a gusto estamos aquí! Hagamos tres chozas, una para ti, otra para Moisés y otra para Elías". En realidad no sabía lo que decía, porque estaban asustados.

Se formó entonces una nube, que los cubrió con su sombra, y de esta nube salió una voz que decía: "Éste es mi Hijo amado; escúchenlo". 

En ese momento miraron alrededor y no vieron a nadie sino a Jesús, que estaba solo con ellos.

Cuando bajaban de la montaña, Jesús les mandó que no contaran a nadie lo que habían visto, hasta que el Hijo del hombre resucitara de entre los muertos. Ellos guardaron esto en secreto, pero discutían entre sí qué querría decir eso de 'resucitar de entre los muertos'.




sábado, 27 de febrero de 2021

Lectura27/02/2021

 Sábado de la I semana de Cuaresma

  Primera Lectura

Dt 26, 16-19  


En aquel tiempo, habló Moisés al pueblo y le dijo: "El Señor, tu Dios, te manda hoy que cumplas estas leyes y decretos; guárdalos, por lo tanto, y ponlos en práctica con todo tu corazón y con toda tu alma.

Hoy has oído al Señor declarar que él será tu Dios, pero sólo si tú caminas por sus sendas, guardas sus leyes, mandatos y decretos, y escuchas su voz.

Hoy el Señor te ha oído declarar que tú serás el pueblo de su propiedad, como él te lo ha prometido, pero sólo si guardas sus mandamientos. Por eso él te elevará en gloria, renombre y esplendor, por encima de todas las naciones que ha hecho y tú serás un pueblo consagrado al Señor, tu Dios, como él te lo ha prometido".

Salmo Responsorial

Salmo 118, 1-2. 4-5. 7-8  


R. (1b) Dichoso el que cumple la voluntad del Señor. 

Dichoso el hombre de conducta intachable, 

que cumple la ley del Señor. 

Dichoso el que es fiel a sus enseñanzas 

y lo busca de todo corazón. 

R. Dichoso el que cumple la voluntad del Señor. 

Tú, Señor, has dado tus preceptos 

para que se observen exactamente. 

Ojalá que mis pasos se encaminen 

al cumplimiento de tus mandamientos. 

R. Dichoso el que cumple la voluntad del Señor. 

Te alabaré con sincero corazón, 

cuando haya aprendido tus justos mandamientos. 

Quiero cumplir tu ley exactamente. 

Tú, Señor, no me abandones. 

R. Dichoso el que cumple la voluntad del Señor. 


Aclamación antes del Evangelio

2 Cor 6, 2  


R. Honor y gloria a ti, Señor Jesús. 

Este es el tiempo favorable, 

este es el día de la salvación. 

R. Honor y gloria a ti, Señor Jesús. 


Evangelio

  Mt 5, 43-48  


En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Han oído que se dijo: Ama a tu prójimo y odia a tu enemigo. Yo, en cambio, les digo: Amen a sus enemigos, hagan el bien a los que los odian y rueguen por los que los persiguen y calumnian, para que sean hijos de su Padre celestial, que hace salir su sol sobre los buenos y los malos, y manda su lluvia sobre los justos y los injustos.

Porque, si ustedes aman a los que los aman, ¿qué recompensa merecen? ¿No hacen eso mismo los publicanos? Y si saludan tan sólo a sus hermanos, ¿qué hacen de extraordinario? ¿No hacen eso mismo los paganos? Sean, pues, perfectos como su Padre celestial es perfecto".



viernes, 26 de febrero de 2021

Lectura26/02/2021

 Viernes de la I semana de Cuaresma 

Primera Lectura

Ez 18, 21-28  

Esto dice el Señor: "Si el pecador se arrepiente de los pecados cometidos, guarda mis preceptos y practica la rectitud y la justicia, ciertamente vivirá y no morirá; no me acordaré de los delitos que cometió; vivirá a causa de la justicia que practicó. ¿Acaso quiero yo la muerte del pecador, dice el Señor, y no más bien que enmiende su conducta y viva?

Si el justo se aparta de su justicia y comete maldad, no se recordará la justicia que hizo. Por la iniquidad que perpetró, por el pecado que cometió, morirá. Y si dice: 'No es justo el proceder del Señor', escucha, casa de Israel: ¿Conque es injusto mi proceder? ¿No es más bien el proceder de ustedes el injusto?

Cuando el justo se aparta de su justicia, comete la maldad y muere; muere por la maldad que cometió. Cuando el pecador se arrepiente del mal que hizo y practica la rectitud y la justicia, él mismo salva su vida. Si recapacita y se aparta de los delitos cometidos, ciertamente vivirá y no morirá". 


Salmo Responsorial

Salmo 129, 1-2. 3-4ab. 4c-6. 7-8  


R. (3) Perdónanos, Señor, y viviremos. 

Desde el abismo de mis pecados clamo a ti; 

Señor, escucha mi clamor; 

que estén atentos tus oídos 

a mi voz suplicante. 

R. Perdónanos, Señor, y viviremos. 

Si conservaras el recuerdo de las culpas, 

¿quién habría, Señor, que se salvara? 

Pero de ti procede el perdón, 

por eso con amor te veneramos. 

R. Perdónanos, Señor, y viviremos. 

Confío en el Señor, 

mi alma espera y confía en su palabra; 

mi alma aguarda al Señor, 

mucho más que la aurora el centinela. 

R. Perdónanos, Señor, y viviremos. 

Como aguarda a la aurora el centinela, 

Aguarde Israel al Señor, 

porque del Señor viene la misericordia 

y la abundancia de la redención, 

y él redimirá a su pueblo
de todos sus iniquidades. 

R. Perdónanos, Señor, y viviremos. 


Aclamación antes del Evangelio

  Ez 18, 31  


R. Honor y gloria a ti, Señor Jesús. 

Purifíquense de todas sus iniquidades; 

renueven su corazón y su espíritu, dice el Señor. 

R. Honor y gloria a ti, Señor Jesús. 


Evangelio

  Mt 5, 20-26  


En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Les aseguro que si su justicia no es mayor que la de los escribas y fariseos, ciertamente no entrarán ustedes en el Reino de los cielos.

Han oído que se dijo a los antiguos: No matarás y el que mate será llevado ante el tribunal. Pero yo les digo: Todo el que se enoje con su hermano, será llevado también ante el tribunal; el que insulte a su hermano, será llevado ante el tribunal supremo, y el que lo desprecie, será llevado al fuego del lugar de castigo.

Por lo tanto, si cuando vas a poner tu ofrenda sobre el altar, te acuerdas allí mismo de que tu hermano tiene alguna queja contra ti, deja tu ofrenda junto al altar y ve primero a reconciliarte con tu hermano, y vuelve luego a presentar tu ofrenda.

Arréglate pronto con tu adversario, mientras vas con él por el camino; no sea que te entregue al juez, el juez al policía y te metan a la cárcel. Te aseguro que no saldrás de allí hasta que hayas pagado el último centavo".



jueves, 25 de febrero de 2021

Lectura25/02/2021

 Jueves de la I semana de Cuaresma

 
Primera Lectura
Ester 4, 17n.


En aquellos días, la reina Ester, ante el mortal peligro que amenazaba a su pueblo, buscó refugio en el Señor y se postró en tierra con sus esclavas, desde la mañana hasta el atardecer. Entonces suplicó al Señor, diciendo:
"Dios de Abraham, Dios de Isaac, Dios de Jacob, ¡bendito seas! Protégeme, porque estoy sola y no tengo más defensor que tú, Señor, y voy a jugarme la vida.

Señor, yo sé, por los libros que nos dejaron nuestros padres, que tú siempre salvas a los que te son fieles. Ayúdame ahora a mí, porque no tengo a nadie más que a ti, Señor y Dios mío.
Ayúdame, Señor, pues estoy desamparada. Pon en mis labios palabras acertadas cuando esté en presencia del león y haz que yo le agrade, para que su corazón se vuelva en contra de nuestro enemigo, para ruina de éste y de sus cómplices.

Con tu poder, Señor, líbranos de nuestros enemigos. Convierte nuestro llanto en alegría y haz que nuestros sufrimientos nos obtengan la vida".

Salmo Responsorial
Salmo 137, 1-2a. 2bc-3. 7c-8 

R. (3a) De todo corazón te damos gracias, Señor.

De todo corazón te damos gracias,
Señor, porque escuchaste nuestros ruegos.
Te cantaremos delante de los ángeles
te adoraremos en tu templo.
R. De todo corazón te damos gracias, Señor.
Señor, te damos gracias
por su lealtad y por tu amor:
siempre que te invocamos nos oíste
y nos llenaste de valor.
R. De todo corazón te damos gracias, Señor.
Que todos los reyes de la tierra te reconozcan,
al escuchar tus prodigios.
Que alaben tus caminos.
porque tu gloria es inmensa.
R. De todo corazón te damos gracias, Señor.
Tu mano, Señor, nos pondrá a salvo,
Y así concluirás en nosotros tu obra.
Señor, tu amor perdura eternamente;
obra tuya soy, no me abandones.
R. De todo corazón te damos gracias, Señor.

Aclamación antes del Evangelio
Sal 50, 12. 14 

R. Honor y gloria a ti, Señor Jesús.
Crea en mí, Señor, un corazón puro
y devuélveme tu salvación, que regocija.
R. Honor y gloria a ti, Señor Jesús.

Evangelio
Mt 7, 7-12 


En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Pidan y se les dará; busquen y encontrarán; toquen y se les abrirá. Porque todo el que pide, recibe; el que busca, encuentra; y al que toca, se le abre.
¿Hay acaso entre ustedes alguno que le dé una piedra a su hijo, si éste le pide pan? Y si le pide pescado, ¿le dará una serpiente? Si ustedes, a pesar de ser malos, saben dar cosas buenas a sus hijos, con cuánta mayor razón el Padre, que está en los cielos, dará cosas buenas a quienes se las pidan.
Traten a los demás como quieren que ellos los traten a ustedes. En esto se resumen la ley y los profetas".

miércoles, 24 de febrero de 2021

Lectura24/02/2021

 Miércoles de la I semana de Cuaresma

  Primera Lectura

  Jns 3, 1-10  

En aquellos días, el Señor volvió a hablar a Jonás y le dijo: "Levántate y vete a Nínive, la gran capital, para anunciar ahí el mensaje que te voy a indicar".

Se levantó Jonás y se fue a Nínive, como le había mandado el Señor. Nínive era una ciudad enorme: hacían falta tres días para recorrerla. Jonás caminó por la ciudad durante un día, pregonando: "Dentro de cuarenta días Nínive será destruida".

Los ninivitas creyeron en Dios, ordenaron un ayuno y se vistieron de sayal, grandes y pequeños. Llegó la noticia al rey de Nínive, que se levantó del trono, se quitó el manto, se vistió de sayal, se sentó sobre ceniza y en nombre suyo y de sus ministros, mandó proclamar en Nínive el siguiente decreto: "Que hombres y animales, vacas y ovejas, no prueben bocado, que no pasten ni beban; que todos se vistan de sayal e invoquen con fervor a Dios y que cada uno se arrepienta de su mala vida y deje de cometer injusticias. Quizá Dios se arrepienta y nos perdone, aplaque el incendio de su ira y así no moriremos".

Cuando Dios vio sus obras y cómo se convertían de su mala vida, cambió de parecer y no les mandó el castigo que había determinado imponerles. 


Salmo Responsorial

  Salmo 50, 3-4. 12-13. 18-19  


R. (19b) A un corazón contrito, Señor, no lo desprecias. 

Por tu inmensa compasión y misericordia, 

Señor, apiádate de mí y olvida mis ofensas. 

Lávame bien de todos mis delitos, 

y purifícame de mis pecados. 

R. A un corazón contrito, Señor, no lo desprecias

Crea en mí, Señor, un corazón puro, 

un espíritu nuevo para cumplir tus mandamientos. 

No me arrojes, Señor, lejos de ti, 

ni retires de mí ti santo espíritu. 

R. A un corazón contrito, Señor, no lo desprecias. 

Tú, Señor, no te complaces en los sacrificios 

y si te ofreciera un holocausto, no te agradaría. 

Un corazón contrito te presento, 

y a un corazón contrito, tú nunca lo desprecias. 

R. A un corazón contrito, Señor, no lo desprecias. 


Aclamación antes del Evangelio

  Joel 2, 12-13  


R. Honor y gloria a ti, Señor Jesús. 

Todavía es tiempo, dice el Señor. 

Arrepiéntanse de todo corazón y vuélvanse a mí, 

que soy compasivo y misericordioso. 

R. Honor y gloria a ti, Señor Jesús. 


Evangelio

  Lc 11, 29-32  

En aquel tiempo, la multitud se apiñaba alrededor de Jesús y comenzó a decirles: "La gente de este tiempo es una gente perversa. Pide una señal, pero no se le dará más señal que la de Jonás. Pues así como Jonás fue una señal para los habitantes de Nínive, lo mismo será el Hijo del hombre para la gente de este tiempo.

Cuando sean juzgados los hombres de este tiempo, la reina del sur se levantará el día del juicio para condenarlos, porque ella vino desde los últimos rincones de la tierra para escuchar la sabiduría de Salomón, y aquí hay uno que es más que Salomón.

Cuando sea juzgada la gente de este tiempo, los hombres de Nínive se levantarán el día del juicio para condenarla, porque ellos se convirtieron con la predicación de Jonás, y aquí hay uno que es más que Jonás".




martes, 23 de febrero de 2021

Lectura23/02/2021

 Martes de la I semana de Cuaresma
  Primera Lectura
  Is 55, 10-11  

Esto dice el Señor: 
"Como bajan del cielo la lluvia y la nieve 
y no vuelven allá, sino después de empapar la tierra, 
de fecundarla y hacerla germinar, 
a fin de que dé semilla para sembrar y pan para comer, 
así será la palabra que sale de mi boca: 
no volverá a mí sin resultado, 
sino que hará mi voluntad y cumplirá su misión". 

Salmo Responsorial
Salmo 33, 4-5. 6-7. 16-17. 18-19  

R. (18b) El Señor libra al justo de todas sus angustias. 

Proclamemos la grandeza del Señor, 
y alabemos todos juntos su poder. 
Cuando acudí al Señor, me hizo caso 
y me libró de todas mis temores. 
R. El Señor libra al justo de todas sus angustias. 
Confía en el Señor y saltarás de gusto, 
jamás te sentirás decepcionado, 
porque el Señor escucha el clamor de los pobres, 
y los libra de todas sus angustias. 
R. El Señor libra al justo de todas sus angustias. 
Los ojos del Señor cuidan al justo 
y a su clamor están atentos sus oídos. 
Contra el malvado, en cambio, está el Señor, 
para borrar de la tierra su recuerdo. 
R. El Señor libra al justo de todas sus 
angustias. 

Escucha el Señor al hombre justo 
y lo libra de todas sus congojas. 
El Señor no está lejos de sus fieles, 
Y levanta a las almas abatidas. 
R. El Señor libra al justo de todas sus angustias. 

Aclamación antes del Evangelio
Mt 4, 4  

R. Honor y gloria a ti, Señor Jesús. 
No sólo de pan vive el hombre, 
sino también de toda palabra 
que sale de la boca de Dios. 
R. Honor y gloria a ti, Señor Jesús. 

Evangelio
  Mt 6, 7-15  

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Cuando ustedes hagan oración no hablen mucho, como los paganos, que se imaginan que a fuerza de mucho hablar, serán escuchados. No los imiten, porque el Padre sabe lo que les hace falta, antes de que se lo pidan. Ustedes, pues, oren así:

Padre nuestro, que estás en el cielo, 
santificado sea tu nombre, 
venga tu Reino, 
hágase tu voluntad 
en la tierra como en el cielo.

Danos hoy nuestro pan de cada día, 
perdona nuestras ofensas, 
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; 
no nos dejes caer en tentación 
y líbranos del mal.

Si ustedes perdonan las faltas a los hombres, también a ustedes los perdonará el Padre celestial. Pero si ustedes no perdonan a los hombres, tampoco el Padre les perdonará a ustedes sus faltas".


lunes, 22 de febrero de 2021

Lectura22/02/2021

 Fiesta de la Cátedra de San Pedro, Apóstol

Primera Lectura

  1 Pd. 5, 1-4  

Hermanos: Me dirijo ahora a los pastores de las comunidades de ustedes, yo, que también soy pastor como ellos y además he sido testigo de los sufrimientos de Cristo y participante de la gloria que se va a manifestar.

Apacienten el rebaño que Dios les ha confiado y cuiden de él no como obligados por la fuerza, sino de buena gana, como Dios quiere; no por ambición de dinero, sino con entrega generosa; no como si ustedes fueran los dueños de las comunidades que se les han confiado, sino dando buen ejemplo. Y cuando aparezca el Pastor supremo, recibirán el premio inmortal de la gloria. 


Salmo Responsorial

  Salmo 22, 1-3a. 3b-4. 5. 6  


R. (1) El Señor es mi pastor, nada me faltará. 

El Señor es mi pastor, nada me falta: 

en verdes praderas me hace reposar 

y hacia fuentes tranquilas me conduce 

para reparar mis fuerzas. 

R. El Señor es mi pastor, nada me faltará. 

Por ser Dios fiel a sus promesas, 

me guía por el sendero recto; 

Así, aunque camine por cañadas oscuras, 

Nade temo, porque tú estás conmigo. 

Tu vara y tu cayado me dan seguridad. 

R. El Señor es mi pastor, nada me faltará. 

Tú mismo me preparas la mesa, 

a despecho de mis adversarios; 

me unges la cabeza con perfume 

y llenas mi copa hasta los bordes. 

R. El Señor es mi pastor, nada me faltará. 

Tu bondad y tu misericordia me acompañarán 

todos los días de mi vida;
 

y viviré en la casa del Señor 

por años sin término. 

R. El Señor es mi pastor, nada me faltará. 


Aclamación antes del Evangelio

  Mt 16, 18  


Tú eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, 

y los poderes del infierno 

no prevalecerán sobre ella, dice el Señor. 


Evangelio

  Mt 16, 13-19  

En aquel tiempo, cuando llegó Jesús a la región de Cesarea de Filipo, hizo esta pregunta a sus discípulos: "¿Quién dice la gente que es el Hijo del hombre?" Ellos le respondieron: "Unos dicen que eres Juan el Bautista; otros, que Elías; otros, que Jeremías o alguno de los profetas".

Luego les preguntó: "Y ustedes, ¿quién dicen que soy yo?" Simón Pedro tomó la palabra y le dijo: "Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo". Jesús le dijo entonces: "¡Dichoso tú, Simón, hijo de Juan, porque esto no te lo ha revelado ningún hombre, sino mi Padre que está en los cielos! Y yo te digo a ti que tú eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia. Los poderes del infierno no prevalecerán sobre ella. Yo te daré las llaves del Reino de los cielos; todo lo que ates en la tierra quedará atado en el cielo y todo lo que desates en la tierra quedará desatado en el cielo".



domingo, 21 de febrero de 2021

Lectura21/02/2021

 I Domingo de Cuaresma

  Primera Lectura
  Gn 9, 8-15 


En aquellos días, dijo Dios a Noé y a sus hijos: "Ahora establezco una alianza con ustedes y con sus descendientes, con todos los animales que los acompañaron, aves, ganados y fieras, con todos los que salieron del arca, con todo ser viviente sobre la tierra. Ésta es la alianza que establezco con ustedes: No volveré a exterminar la vida con el diluvio, ni habrá otro diluvio que destruya la tierra".
Y añadió: "Ésta es la señal de la alianza perpetua que yo establezco con ustedes y con todo ser viviente que esté con ustedes. Pondré mi arco iris en el cielo como señal de mi alianza con la tierra, y cuando yo cubra de nubes la tierra, aparecerá el arco iris y me acordaré de mi alianza con ustedes y con todo ser viviente. No volverán las aguas del diluvio a destruir la vida".

Salmo Responsorial
  Salmo 24, 4bc-5ab. 6-7bc. 8-9 

R. (cf. 10) Descúbrenos, Señor, tus caminos.

Descúbrenos, Señor, tus caminos,
guíanos con la verdad de tu doctrina.
Tú eres nuestro Dios y salvador
y tenemos en ti nuestra esperanza. R.
R. Descúbrenos, Señor, tus caminos.
Acuérdate, Señor, que son eternos
tu amor y tu ternura.
Según ese amor y esa ternura,
acuérdate de nosotros. R.
R. Descúbrenos, Señor, tus caminos.
Porque el Señor es recto y bondadoso,
indica a los pecadores el sendero,
guía por la senda recta a los humildes
y descubre a los pobres sus caminos. R.
R. Descúbrenos, Señor, tus caminos.

Segunda Lectura
  1 Pt 3, 18-22 


Hermanos: Cristo murió, una sola vez y para siempre, por los pecados de los hombres; él, el justo, por nosotros, los injustos, para llevarnos a Dios; murió en su cuerpo y resucitó glorificado. En esta ocasión, fue a proclamar su mensaje a los espíritus encarcelados, que habían sido rebeldes en los tiempos de Noé, cuando la paciencia de Dios aguardaba, mientras se construía el arca, en la que unos pocos, ocho personas, se salvaron flotando sobre el agua. Aquella agua era figura del bautismo, que ahora los salva a ustedes y que no consiste en quitar la inmundicia corporal, sino en el compromiso de vivir con una buena conciencia ante Dios, por la resurrección de Cristo Jesús, Señor nuestro, que subió al cielo y está a la derecha de Dios, a quien están sometidos los ángeles, las potestades y las virtudes.

Aclamación antes del Evangelio
  Mt 4, 4 


R. Honor y gloria a ti, Señor Jesús.
No sólo de pan vive el hombre,
sino también de toda palabra
que sale de la boca de Dios.
R. Honor y gloria a ti, Señor Jesús.

Evangelio
  Mc 1, 12-15 

En aquel tiempo, el Espíritu impulsó a Jesús a retirarse al desierto, donde permaneció cuarenta días y fue tentado por Satanás. Vivió allí entre animales salvajes, y los ángeles le servían.
Después de que arrestaron a Juan el Bautista, Jesús se fue a Galilea para predicar el Evangelio de Dios y decía: "Se ha cumplido el tiempo y el Reino de Dios ya está cerca. Arrepiéntanse y crean en el Evangelio".


sábado, 20 de febrero de 2021

Lectura20/02/2021

Sábado después de ceniza
  Primera Lectura
  Is 58, 9-14 


Esto dice el Señor:
"Cuando renuncies a oprimir a los demás
y destierres de ti el gesto amenazador y la palabra ofensiva;
cuando compartas tu pan con el hambriento
y sacies la necesidad del humillado,
brillará tu luz en las tinieblas
y tu oscuridad será como el mediodía.
El Señor te dará reposo permanente;
en el desierto saciará tu hambre y dará vigor a tu cuerpo;
serás como un huerto bien regado,
como un manantial cuyas aguas no se agotan.
Construirás sobre tus viejas ruinas
y edificarás sobre cimientos muy antiguos;
te llamarán reparador de brechas
y restaurador de hogares derruidos.
Si detienes tus pasos para no violar el sábado
y no tratas tus negocios en mi día santo,
si llamas al sábado tu delicia
y lo consagras a la gloria del Señor,
si lo honras absteniéndote de viajes,
de buscar tu interés, de tratar tus asuntos,
entonces el Señor será tu delicia.
Te asentaré sobre mis montañas,
te haré gustar la herencia de tu padre Jacob''.

Salmo Responsorial
  Salmo 85, 1-2. 3-4. 5-6 

R. (11a) Señor, enséñame a seguir fielmente tus caminos. 

Presta, Señor, oídos mi súplica,
pues soy un pobre, lleno desdichas.
Protégeme, Señor, porque tu amo;
salva a tu servidor, que en ti confía. R.
R. Señor, enséñame a seguir fielmente tus caminos.
Ten compasión de mí,
pues clamo a ti, Dios mío, todo el día,
y ya que a ti, Señor, levanto el alma,
llena a este siervo tuyo de alegría. R.
R. Señor, enséñame a seguir fielmente tus caminos.
Puesto que eres, Señor, bueno y clemente,
y todo amor con quien tu nombre invoca,
escucha mi oración
y a mi súplica da repuesta pronta. R.
R. Señor, enséñame a seguir fielmente tus caminos.

Aclamación antes del Evangelio
  Ez 33, 11 


R. Honor y gloria a ti, Señor Jesús.
No quiero la muerte del pecador,
sino que se arrepienta y viva, dice el Señor.
R. Honor y gloria a ti, Señor Jesús.

Evangelio
  Lc 5, 27-32 

En aquel tiempo, vio Jesús a un publicano, llamado Leví (Mateo), sentado en su despacho de recaudador de impuestos, y le dijo: "Sígueme". Él, dejándolo todo, se levantó y lo siguió.
Leví ofreció en su casa un gran banquete en honor de Jesús, y estaban a la mesa, con ellos, un gran número de publicanos y otras personas. Los fariseos y los escribas criticaban por eso a los discípulos, diciéndoles: "¿Por qué comen y beben con publicanos y pecadores?" Jesús les respondió: "No son los sanos los que necesitan al médico, sino los enfermos. No he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores, para que se conviertan".

viernes, 19 de febrero de 2021

Lectura19/02/2021

 Viernes después de ceniza

  Primera Lectura

  Is 58, 1-9  

Esto dice el Señor: 

"Clama a voz en cuello y que nadie te detenga. 

Alza la voz como trompeta. 

Denuncia a mi pueblo sus delitos, 

a la casa de Jacob sus pecados.

Me buscan día a día y quieren conocer mi voluntad, 

`como si fuera un pueblo que practicara la justicia 

y respetara los juicios de Dios. 

Me piden sentencias justas 

y anhelan tener cerca a Dios. 

Me dicen todos los días: 

'¿Para qué ayunamos, si tú no nos ves? 

¿Para qué nos mortificamos, si no te das por enterado?'

Es que el día en que ustedes ayunan 

encuentran la forma de hacer negocio 

y oprimen a sus trabajadores. 

Es que ayunan, sí, para luego reñir y disputar, 

para dar puñetazos sin piedad.

Ése no es un ayuno que haga oír en el cielo la voz de ustedes. 

¿Acaso es éste el ayuno que me agrada? 

¿Es ésta la mortificación que yo acepto del hombre: 

encorvar la cabeza como un junco 

y acostarse sobre saco y ceniza? 

¿A esto llaman ayuno y día agradable al Señor?

El ayuno que yo quiero de ti es éste, dice el Señor: 

Que rompas las cadenas injustas 

y levantes los yugos opresores; 

que liberes a los oprimidos 

y rompas todos los yugos; 

que compartas tu pan con el hambriento 

y abras tu casa al pobre sin techo; 

que vistas al desnudo 

y no des la espalda a tu propio hermano.

Entonces surgirá tu luz como la aurora 

y cicatrizarán de prisa tus heridas; 

te abrirá camino la justicia 

y la gloria del Señor cerrará tu marcha.

Entonces clamarás al Señor y él te responderá; 

lo llamarás y él te dirá: 'Aquí estoy' ". 


Salmo Responsorial 

Salmo 50, 3-4. 5-6a. 18-19

R. (19b) A un corazón contrito, Señor, no lo desprecias. 

Por tu inmensa compasión y misericordia, 

Señor, apiádate de mí y olvida mis ofensas. 

Lávame bien de todos mis delitos, 

y purifícame de mis pecados. 

R. A un corazón contrito, Señor, no lo desprecias. 

Puesto que reconozco mis culpas, 

tengo siempre presentes mis pecados. 

Contra ti sólo pequé, Señor, 

haciendo lo que a tus ojos era malo. 

R. A un corazón contrito, Señor, no lo desprecias. 

Tú, Señor, no te complaces en los sacrificios 

y si te ofreciera un holocausto, no te agradaría. 

Un corazón contrito te presento, 

y a un corazón contrito, tú nunca lo desprecias. 

R. A un corazón contrito, Señor, no lo desprecias. 


Aclamación antes del Evangelio

  Cfr Am 5, 14  


R. Honor y gloria a ti, Señor Jesús. 

Busquen el bien y no el mal, para que vivan, 

y el Señor estará con ustedes. 

R. Honor y gloria a ti, Señor Jesús. 

Evangelio

  Mt 9, 14-15  


En aquel tiempo, los discípulos de Juan fueron a ver a Jesús y le preguntaron: "¿Por qué tus discípulos no ayunan, mientras nosotros y los fariseos sí ayunamos?" Jesús les respondió: "¿Cómo pueden llevar luto los amigos del esposo, mientras él está con ellos? Pero ya vendrán días en que les quitarán al esposo, y entonces sí ayunarán".



jueves, 18 de febrero de 2021

Lectura18/02/2021

 Jueves después de ceniza

Primera Lectura
  Dt 30, 15-20  

Esto dice el Señor: "Mira: Hoy pongo delante de ti la vida y el bien o la muerte y el mal. Si cumples lo que yo te mando hoy, amando al Señor tu Dios, siguiendo sus caminos, cumpliendo sus preceptos, mandatos y decretos, vivirás y te multiplicarás. El Señor, tu Dios, te bendecirá en la tierra donde vas a entrar para poseerla. Pero si tu corazón se resiste y no obedeces, si te dejas arrastrar y te postras para dar culto a dioses extranjeros, yo te anuncio hoy que perecerás sin remedio y que, pasado el Jordán para entrar a poseer la tierra, no vivirás muchos años en ella.

Hoy tomo por testigos al cielo y a la tierra de que les he propuesto la vida o la muerte, la bendición o la maldición. Elige la vida y vivirás, tú y tu descendencia, amando al Señor tu Dios, escuchando su voz, adhiriéndote a él; pues en eso está tu vida y el que habites largos años en la tierra que el Señor prometió dar a tus padres, Abraham, Isaac y Jacob''. 

Salmo Responsorial
  Salmo 1, 1-2. 3. 4 y 6 
 

R. (Sal 39, 5a) Dichoso el hombre que confiá en el Señor. 

Dichoso el hombre que no se guía 
por mundanos criterios, 
que no anda en malos pasos 
ni se burla del bueno, 
que amala ley de Dios 
y se goza en cumplir sus mandamientos. 
R. Dichoso el hombre que confiá en el Señor. 
Es como un árbol plantado junto al rio. 
que da fruto a su tiempo 
y nunca se marchita. 
En todo tendrá éxito. 
R. Dichoso el hombre que confiá en el Señor. 
En cambio los malvados 
serán como la paja barrida por el viento. 
Porque el Señor protege el camino del justo 
y al malo sus caminos acaban por perderlo. 
R. Dichoso el hombre que confiá en el Señor. 

Aclamación antes del Evangelio
  Mt 4, 17
  

R. Honor y gloria a ti, Señor Jesús. 
Arrepiéntanse, dice el Señor, 
porque ya está cerca el Reino de los cielos. 
R. Honor y gloria a ti, Señor Jesús. 

Evangelio
  Lc 9, 22-25 
 

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Es necesario que el Hijo del hombre sufra mucho, que sea rechazado por los ancianos, los sumos sacerdotes y los escribas, que sea entregado a la muerte y que resucite al tercer día".
Luego, dirigiéndose a la multitud, les dijo: "Si alguno quiere acompañarme, que no se busque a sí mismo, que tome su cruz de cada día y me siga. 

Pues el que quiera conservar para sí mismo su vida, la perderá; pero el que la pierda por mi causa, ése la encontrará. En efecto, ¿de qué le sirve al hombre ganar todo el mundo, si se pierde a sí mismo o se destruye?''


miércoles, 17 de febrero de 2021

Lectura17/02/2021

 Miércoles de Ceniza

  Primera Lectura
  Jl 2, 12-18 


Esto dice el Señor:
"Todavía es tiempo.
Vuélvanse a mí de todo corazón,
con ayunos, con lágrimas y llanto;
enluten su corazón y no sus vestidos.
Vuélvanse al Señor Dios nuestro,
porque es compasivo y misericordioso,
lento a la cólera, rico en clemencia,
y se conmueve ante la desgracia.
Quizá se arrepienta, se compadezca de nosotros
y nos deje una bendición,
que haga posibles las ofrendas y libaciones
al Señor, nuestro Dios.

Toquen la trompeta en Sión, promulguen un ayuno,
convoquen la asamblea, reúnan al pueblo,
santifiquen la reunión, junten a los ancianos,
convoquen a los niños, aun a los niños de pecho. 

Que el recién casado deje su alcoba
y su tálamo la recién casada.
Entre el vestíbulo y el altar lloren los sacerdotes,
ministros del Señor, diciendo:
'Perdona, Señor, perdona a tu pueblo.
No entregues tu heredad a la burla de las
naciones. 

Que no digan los paganos: ¿Dónde está el Dios de Israel?' "
Y el Señor se llenó de celo por su tierra
y tuvo piedad de su pueblo.

Salmo Responsorial
Salmo 50, 3-4. 5-6a. 12-13. 14 y 17 

R. (cf 3a) Misericordia, Señor, hemos pecado.

Por tu inmensa compasión y misericordia,
Señor, apiádate de mí y olvida mis ofensas.
Lávame bien de todos mis delitos,
y purifícame de mis pecados.
R. Misericordia, Señor, hemos pecado.
Puesto que reconozco mis culpas,
tengo siempre presentes mis pecados.
Contra ti sólo pequé, Señor,
haciendo lo que a tus ojos era malo.
R. Misericordia, Señor, hemos pecado.
Crea en mí, Señor, un corazón puro,
un espíritu nuevo para cumplir tus mandamientos.
No me arrojes, Señor, lejos de ti,
ni retires de mí ti santo espíritu.
R. Misericordia, Señor, hemos pecado.
Devuélveme tu salvación, que regocija
y mantén en mí un alma generosa.
Señor, abre mis labios,
y cantará mi boca tu alabanza.
R. Misericordia, Señor, hemos pecado.

Segunda Lectura
  2 Cor 5, 20-6, 2  

Hermanos: Somos embajadores de Cristo, y por nuestro medio, es como si Dios mismo los exhortara a ustedes. En nombre de Cristo les pedimos que se dejen reconciliar con Dios. Al que nunca cometió pecado, Dios lo hizo "pecado" por nosotros, para que, unidos a él, recibamos la salvación de Dios y nos volvamos justos y santos.

Como colaboradores que somos de Dios, los exhortamos a no echar su gracia en saco roto. Porque el Señor dice: En el tiempo favorable te escuché y en el día de la salvación te socorrí. Pues bien, ahora es el tiempo favorable; ahora es el día de la salvación.

Aclamación antes del Evangelio
  Cfr Sal 94, 8  

R. Honor y gloria a ti, Señor Jesús.
Hagámosle caso al Señor, que nos dice:
"No endurezcan su corazón".
R. Honor y gloria a ti, Señor Jesús

Evangelio
Mt 6, 1-6. 16-18 


En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Tengan cuidado de no practicar sus obras de piedad delante de los hombres para que los vean. De lo contrario, no tendrán recompensa con su Padre celestial.

Por lo tanto, cuando des limosna, no lo anuncies con trompeta, como hacen los hipócritas en las sinagogas y por las calles, para que los alaben los hombres. Yo les aseguro que ya recibieron su recompensa. Tú, en cambio, cuando des limosna, que no sepa tu mano izquierda lo que hace la derecha, para que tu limosna quede en secreto; y tu Padre, que ve lo secreto, te recompensará.

Cuando ustedes hagan oración, no sean como los hipócritas, a quienes les gusta orar de pie en las sinagogas y en las esquinas de las plazas, para que los vea la gente. Yo les aseguro que ya recibieron su recompensa. Tú, en cambio, cuando vayas a orar, entra en tu cuarto, cierra la puerta y ora ante tu Padre, que está allí, en lo secreto; y tu Padre, que ve lo secreto, te recompensará.

Cuando ustedes ayunen, no pongan cara triste, como esos hipócritas que descuidan la apariencia de su rostro, para que la gente note que están ayunando. Yo les aseguro que ya recibieron su recompensa. Tú, en cambio, cuando ayunes, perfúmate la cabeza y lávate la cara, para que no sepa la gente que estás ayunando, sino tu Padre, que está en lo secreto; y tu Padre, que ve lo secreto, te recompensará''.

martes, 16 de febrero de 2021

Lectura16/2/2021

 Martes de la VI semana del Tiempo ordinario

  Primera Lectura
Gn 6, 5-8; 7, 1-5. 10  

En aquel tiempo, viendo el Señor que en la tierra la maldad del hombre era muy grande y que sus actitudes eran siempre perversas, se arrepintió de haber creado al hombre, y lleno de profundo pesar, dijo: "Borraré de la superficie de la tierra al hombre que he creado, y con el hombre, también a los cuadrúpedos, reptiles y aves, pues estoy arrepentido de haberlos creado".

Pero Noé encontró gracia ante el Señor. Así pues, el Señor le dijo a Noé: "Entra en el arca con toda tu familia, pues tú eres el único hombre justo que he encontrado en esta generación. De todos los animales puros toma siete parejas, macho y hembra; de los no puros, una pareja, macho y hembra; y lo mismo de las aves, siete parejas, macho y hembra, para que se conserve su especie en la tierra. Pasados siete días, haré llover sobre la tierra durante cuarenta días y cuarenta noches, y borraré de la superficie de la tierra a todos los vivientes que he creado".

Noé hizo todo lo que le mandó el Señor, y siete días después, cayó el diluvio sobre la tierra. 

Salmo Responsorial
Salmo 28, 1a y 2. 3ac-4. 3b y 9b-10  

R. (11b) Dios bendice a su pueblo con la paz. 
 
Hijos de Dios, glorifiquen al Señor, 
denle la gloria que merece. 
Postrados en su templo santo, 
alabemos al Señor. 
R. Dios bendice a su pueblo con la paz. 
La voz del Señor se deja oír 
sobre las aguas torrenciales. 
La voz del Señor es poderosa, 
la voz del Señor es imponente. 
R. Dios bendice a su pueblo con la paz. 
El Dios de majestad hizo sonar. 
el trueno de su voz. 
El Señor se manifestó sobre las aguas 
desde su trono eterno. 
R. Dios bendice a su pueblo con la paz. 

Aclamación antes del Evangelio
Jn 14, 23  

R. Aleluya, aleluya. 
El que me ama cumplirá mi palabra y mi Padre lo amará 
y haremos en él nuestra morada, dice el Señor. 
R. Aleluya. 

Evangelio
  Mc 8, 14-21  

En aquel tiempo, cuando los discípulos iban con Jesús en la barca, se dieron cuenta de que se les había olvidado llevar pan; sólo tenían uno. Jesús les hizo esta advertencia: "Fíjense bien y cuídense de la levadura de los fariseos y de la de Herodes". Entonces ellos comentaban entre sí: "Es que no tenemos panes".

Dándose cuenta de ello, Jesús les dijo: "¿Por qué están comentando que no trajeron panes? ¿Todavía no entienden ni acaban de comprender? ¿Tan embotada está su mente? ¿Para qué tienen ustedes ojos, si no ven, y oídos, si no oyen? ¿No recuerdan cuántos canastos de sobras recogieron, cuando repartí cinco panes entre cinco mil hombres?" Ellos le contestaron: "Doce". Y añadió: "¿Y cuántos canastos de sobras recogieron cuando repartí siete panes entre cuatro mil?" Le respondieron: "Siete". Entonces él dijo: "¿Y todavía no acaban de comprender?"


lunes, 15 de febrero de 2021

Lectura15/02/2021

 Lunes de la VI semana del tiempo ordinario

 
Primera Lectura
Gn 4, 1-15. 25 


En aquel tiempo, Adán se unió con Eva, su mujer; ella concibió y dio a luz a Caín, pues decía: "Con el favor de Dios he engendrado un hijo". Después de algún tiempo dio a luz al hermano de Caín, Abel. Abel fue pastor de ovejas, y Caín labrador.

Sucedió en una ocasión, que Caín presentó como ofrenda al Señor los productos de la tierra. También Abel le hizo una ofrenda: sacrificó las primeras crías de sus ovejas y quemó su grasa. Al Señor le agradaron las ofrendas de Abel, pero no le agradaron las de Caín; por lo cual, Caín se enfureció y andaba resentido. El Señor le dijo entonces a Caín: "¿Por qué te enfureces tanto y andas resentido? Si hicieras el bien, te sentirías feliz; pero si haces el mal, el pecado estará a tu puerta, acechándote como fiera; pero tú debes dominarlo".

Un día Caín le dijo a su hermano Abel: "Vamos al campo". Y cuando estaban en el campo, Caín se lanzó contra su hermano y lo mató. Entonces el Señor le preguntó a Caín: "¿Dónde está Abel, tu hermano?" Caín le respondió: "No lo sé. ¿Acaso soy yo el guardián de mi hermano?" El Señor le dijo: "¿Qué es lo que has hecho? ¿No oyes cómo la sangre de tu hermano está clamando a mí desde la tierra? Por eso serás maldito y tendrás que vivir lejos de la
tierra que recibió de ti la sangre de tu hermano; y aunque cultives la tierra, ella no volverá a darte frutos abundantes. Tú andarás por el mundo errante y fugitivo".

Caín le contestó al Señor: "Mi castigo es demasiado grande para soportarlo. Puesto que tú me arrojas de esta tierra fértil, tendré que ocultarme de ti y andar errante y fugitivo por el mundo, y cualquiera que me encuentre, me matará". El Señor le dijo: "De ninguna manera. El que te mate a ti será castigado siete veces". Y el Señor le puso una señal a Caín para que, si alguien lo encontraba, no lo matara.

Adán se unió otra vez a su mujer, y ella dio a luz un hijo, a quien llamó Set, pues decía: "El Señor me ha dado otro hijo en lugar de Abel, asesinado por Caín".

Salmo Responsorial
Salmo 49, 1 y 8. 16bc-17. 20-21 

R. (14a) Te ofreceremos, Señor, sacrificios de alabanza.

Habla el Dios de los dioses, el Señor,
y convoca a cuantos viven en la tierra
del oriente al poniente"
"No voy a reclamarte sacrificios,
pues siempre están ante mí tus holocaustos.
R. Te ofreceremos, Señor, sacrificios de alabanza.
¿Por qué citas mis preceptos,
y hablas a toda hora de mi pacto,
tú que detestas la obediencia
y echas en saco roto mis mandatos?
R. Te ofreceremos, Señor, sacrificios de alabanza.
Te pones a insultar a tu hermano,
y deshonras al hijo de tu madre;
Tú haces esto, ¿y yo tengo que callarme?
¿Crees acaso que yo soy como tú?
No, yo te reprenderé y te echaré en cara tus pecados".
R. Te ofreceremos, Señor, sacrificios de alabanza.

Aclamación antes del Evangelio
  Jn 14, 6  

R. Aleluya, aleluya.
Yo soy el camino, la verdad y la vida;
nadie va al Padre si no es por mí, dice el Señor.
R. Aleluya.

Evangelio
  Mc 8, 11-13 


En aquel tiempo, se acercaron a Jesús los fariseos y se pusieron a discutir con él, y para ponerlo a prueba, le pedían una señal del cielo. Jesús suspiró profundamente y dijo: "¿Por qué esta gente busca una señal? Les aseguro que a esta gente no se le dará ninguna señal".
Entonces los dejó, se embarcó de nuevo y se fue a la otra orilla.


domingo, 14 de febrero de 2021

Lectura14/02/2021

 VI Domingo Ordinario

  Primera Lectura

Lv 13, 1-2. 44-46  

El Señor dijo a Moisés y a Aarón: "Cuando alguno tenga en su carne una o varias manchas escamosas o una mancha blanca y brillante, síntomas de la lepra, será llevado ante el sacerdote Aarón o ante cualquiera de sus hijos sacerdotes. Se trata de un leproso, y el sacerdote lo declarará impuro. El que haya sido declarado enfermo de lepra, traerá la ropa descosida, la cabeza descubierta, se cubrirá la boca e irá gritando: '¡Estoy contaminado! ¡Soy impuro!' Mientras le dure la lepra, seguirá impuro y vivirá solo, fuera del campamento". 

Salmo Responsorial

  Salmo 31, 1-2. 5. 11  


R. (1a)  Perdona, Señor, nuestras pecados.  

Dichoso aquel que ha sido absuelto 

de su culpa a su pecado. 

Dichoso aquel en el que Dios no encuentra 

ni delito ni engaño. R. 

R. Perdona, Señor, nuestras pecados. 

Ante el Señor reconocí mi culpa, 

no oculté mi pecado. 

Te confesé, Señor, mu gran delito 

y tú me has perdonado. R. 

R. Perdona, Señor, nuestras pecados. 

Alégrense con el Señor y regocíjense 

los justos todos, 

y todos los hombres de corazón sincero 

canten de gozo. 

R. Perdona, Señor, nuestras pecados. 

Segunda Lectura

  1 Cor 10, 31-11, 1  

Hermanos: Todo lo que hagan ustedes, sea comer, o beber, o cualquier otra cosa, háganlo todo para gloria de Dios. No den motivo de escándalo ni a los judíos, ni a los paganos, ni a la comunidad cristiana. Por mi parte, yo procuro dar gusto a todos en todo, sin buscar mi propio interés, sino el de los demás, para que se salven. Sean, pues, imitadores míos, como yo lo soy de Cristo. 


Aclamación antes del Evangelio

  Lc 7, 16  


R. Aleluya, aleluya. 

Un gran profeta ha surgido entre nosotros. 

Dios ha visitado a su pueblo. 

R. Aleluya. 


Evangelio

Mc 1, 40-45  


En aquel tiempo, se le acercó a Jesús un leproso para suplicarle de rodillas: "Si tú quieres, puedes curarme". Jesús se compadeció de él, y extendiendo la mano, lo tocó y le dijo: "¡Sí quiero: Sana!" Inmediatamente se le quitó la lepra y quedó limpio.

Al despedirlo, Jesús le mandó con severidad: "No se lo cuentes a nadie; pero para que conste, ve a presentarte al sacerdote y ofrece por tu purificación lo prescrito por Moisés".

Pero aquel hombre comenzó a divulgar tanto el hecho, que Jesús no podía ya entrar abiertamente en la ciudad, sino que se quedaba fuera, en lugares solitarios, a donde acudían a él de todas partes.



sábado, 13 de febrero de 2021

Lectura13/02/2021

 Sábado de la V semana del Tiempo ordinario 

Primera Lectura

Gn 3, 9-24  

Después de que el hombre y la mujer comieron del fruto del árbol prohibido, el Señor Dios llamó al hombre y le preguntó: "¿Dónde estás?" Éste le respondió: "Oí tus pasos en el jardín y tuve miedo, porque estoy desnudo, y me escondí". Entonces le dijo Dios: "¿Y quién te ha dicho que estabas desnudo? ¿Has comido acaso del árbol del que te prohibí comer?" Respondió Adán: "La mujer que me diste por compañera me ofreció del fruto del árbol y comí". El Señor Dios dijo a la mujer: "¿Por qué has hecho esto?" Repuso la mujer: "La serpiente me engañó y comí".

Entonces dijo el Señor Dios a la serpiente: 

"Porque has hecho esto, 

serás maldita entre todos los animales 

y entre todas las bestias salvajes. 

Te arrastrarás sobre tu vientre y comerás polvo 

todos los días de tu vida. 

Pondré enemistad entre ti y la mujer, 

entre tu descendencia y la suya; 

y su descendencia te aplastará la cabeza, 

mientras tú tratarás de morder su talón".

A la mujer le dijo: 

"Multiplicaré las fatigas de tus embarazos 

y con dolores darás a luz a tus hijos. 

Tus impulsos te llevarán hacia tu marido 

y él te dominará".

Al hombre le dijo: 

"Por haberle hecho caso a tu mujer 

y por haber comido del árbol del que te prohibí comer, 

maldito sea el suelo por tu culpa. 

Con fatiga sacarás de él tus alimentos 

todos los días de tu vida. 

Te producirá cardos y espinas 

y comerás de la hierbas del campo. 

Ganarás tu pan con el sudor de tu frente, 

hasta que vuelvas a la tierra, 

porque de ella te saqué: 

eres polvo y en polvo te convertirás''.

El hombre le puso a su mujer el nombre de "Eva", porque ella fue la madre de todos los vivientes.

El Señor Dios les hizo al hombre y a la mujer unas túnicas de pieles para que se las pusieran. El Señor Dios dijo: "Aquí está el hombre ya casi convertido en uno de nosotros, por el conocimiento del bien y del mal. Que no vaya ahora a extender la mano para tomar de los frutos del árbol de la vida, se los coma y viva para siempre".

Entonces, el Señor Dios lo expulsó del jardín del Edén, para que trabajara el suelo, de donde había sido hecho. Y expulsado el hombre, colocó al oriente del jardín del Edén a unos querubines con unas espadas de fuego ardiente, para impedir la entrada hacia el árbol de la vida. 


Salmo Responsorial

  Salmo 89, 2. 3-4. 5-6. 12-13  


R. (1) Tú eres, Señor, nuestro refugio. 

Desde antes que surgieran las montañas, 

y la tierra y el mundo apareciesen 

existes tú, Dios mío, 

desde siempre y por siempre. 

R. Tú eres, Señor, nuestro refugio. 

Tú haces volver al polvo a los humanos, 

diciendo a los mortales que retornen. 

Mil años para ti son como un día, 

que ya pasó; como una breve noche. 

R. Tú eres, Señor, nuestro refugio. 

Nuestra vida es tan breve como un sueño; 

semejante a la hierba 

que despunta y florece en la mañana, 

y por la tarde se marchita y se seca. 

R. Tú eres, Señor, nuestro refugio. 

Enséñanos a ver lo que es la vida, 

y seremos sensatos. 

¿Hasta cuando, Señor, vas a tener 

compasión de tus siervos? ¿Hasta cuando? 

R. Tú eres, Señor, nuestro refugio. 


Aclamación antes del Evangelio

  Mt 4, 4  

R. Aleluya, aleluya. 

No sólo de pan vive el hombre, 

sino también de toda palabra 

que sale de la boca de Dios. 

R. Aleluya. 

Evangelio

  Mc 8, 1-10  

En aquellos días, vio Jesús que lo seguía mucha gente y no tenían qué comer. Entonces llamó a sus discípulos y les dijo: "Me da lástima esta gente: ya llevan tres días conmigo y no tienen qué comer. Si los mando a sus casas en ayunas, se van a desmayar en el camino. Además, algunos han venido de lejos".

Sus discípulos le respondieron: "¿Y dónde se puede conseguir pan, aquí en despoblado, para que coma esta gente?" Él les preguntó: "¿Cuántos panes tienen?" Ellos le contestaron: "Siete".

Jesús mandó a la gente que se sentara en el suelo; tomó los siete panes, pronunció la acción de gracias, los partió y se los fue dando a sus discípulos, para que los distribuyeran. Y ellos los fueron distribuyendo entre la gente.

Tenían, además, unos cuantos pescados. Jesús los bendijo también y mandó que los distribuyeran. La gente comió hasta quedar satisfecha, y todavía se recogieron siete canastos de sobras. Eran unos cuatro mil. Jesús los despidió y luego se embarcó con sus discípulos y llegó a la región de Dalmanuta.



viernes, 12 de febrero de 2021

Lectura12/02/2021

 Viernes de la V semana del Tiempo ordinario

Primera Lectura
Gn 3, 1-8 

De todos los animales salvajes creados por el Señor Dios, la serpiente era el más astuto. Un día le dijo a la mujer: "¿Es cierto que Dios les ha prohibido comer de todos los árboles del jardín?" La mujer respondió a la serpiente: "No. Sí podemos comer los frutos de los árboles del jardín, pero de los frutos del árbol que está en el centro, Dios nos ha prohibido comer y nos ha dicho que no lo toquemos, porque, de lo contrario, moriremos".

La serpiente le dijo a la mujer: "Eso de que ustedes van a morir no es cierto. Al contrario, Dios sabe muy bien que, si comen eso frutos, se les abrirán los ojos y serán como dioses, pues conocerán el bien y el mal".

Entonces los frutos de aquel árbol le parecieron a la mujer apetitosos, de hermoso aspecto y excelentes para adquirir sabiduría. Tomó de los frutos y comió; y después le dio a su marido, que estaba con ella, y él también comió. Al momento se les abrieron los ojos a los dos y se dieron cuenta de que estaban desnudos. Entrelazaron unas hojas de higuera y se cubrieron con ellas.

Oyeron luego los pasos del Señor Dios, que se paseaba por el jardín a la hora de la
brisa, y se ocultaron de su vista entre los árboles del jardín.

Salmo Responsorial
  Salmo 31, 1-2. 5. 6. 7 

R. (1a) Perdona, Señor, nuestras pecados. 
Dichoso aquel que ha sido absuelto
de su culpa a su pecado.
Dichoso aquel en el que Dios no encuentra
ni delito ni engaño.
R. Perdona, Señor, nuestras pecados.
Ante el Señor reconocí mi culpa,
no oculté mi pecado.
Te confesé, Señor, mu gran delito
y tú me has perdonado.
R. Perdona, Señor, nuestras pecados.
Por eso, en el momento de la angustia,
que todo fiel te invoque,
y no lo alcanzarán las grandes aguas,
aunque éstas se desborden.
R. Perdona, Señor, nuestras pecados.

Aclamación antes del Evangelio
  Cfr Hechos 16, 14 

R. Aleluya, aleluya.
Abre, Señor, nuestros corazones,
para que aceptemos las palabras de tu Hijo.
R. Aleluya.

Evangelio
  Mc 7, 31-37  

En aquel tiempo, salió Jesús de la región de Tiro y vino de nuevo, por Sidón, al mar de Galilea, atravesando la región de Decápolis. Le llevaron entonces a un hombre sordo y tartamudo, y le suplicaban que le impusiera las manos. Él lo apartó a un lado de la gente, le metió los dedos en los oídos y le tocó la lengua con saliva. Después, mirando al cielo, suspiró y le dijo: "¡Effetá!" (que quiere decir "¡Ábrete!"). Al momento se le abrieron los oídos, se le soltó la traba de la lengua y empezó a hablar sin dificultad.
Él les mandó que no lo dijeran a nadie; pero cuanto más se lo mandaba, ellos con más insistencia lo proclamaban; y todos estaban asombrados y decían: "¡Qué bien lo hace todo! Hace oír a los sordos y hablar a los mudos".


jueves, 11 de febrero de 2021

Lectura11/02/2021

 Jueves de la V semana del Tiempo ordinario
  Primera Lectura
  Gn 2, 18-25
  
En aquel día, dijo el Señor Dios: "No es bueno que el hombre esté solo. Voy a hacerle a alguien como él, para que lo ayude". Entonces el Señor Dios formó de la tierra todas las bestias del campo y todos los pájaros del cielo y los llevó ante Adán para que les pusiera nombre y así todo ser viviente tuviera el nombre puesto por Adán.

Así, pues, Adán les puso nombre a todos los animales domésticos, a los pájaros del cielo y a las bestias del campo; pero no hubo ningún ser semejante a Adán para ayudarlo.
Entonces el Señor Dios hizo caer al hombre en un profundo sueño, y mientras dormía, le sacó una costilla y cerró la carne sobre el lugar vacío. Y de la costilla que le había sacado al hombre, Dios formó una mujer. Se la llevó al hombre y éste exclamó:

"Ésta sí es hueso de mis huesos 
y carne de mi carne. 
Ésta será llamada mujer, 
porque ha sido formada del hombre".
Por eso el hombre abandonará a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer y serán los dos una sola cosa.
Por entonces los dos estaban desnudos, el hombre y su mujer, pero no sentían vergüenza por ello. 

Salmo Responsorial
  Salmo 127, 1-2. 3. 4-5  

R. (cf 1a) Dichoso el que teme al Señor. 
Dichoso el que teme al Señor 
y sigue sus caminos: 
comerá del fruto de tu trabajo, 
será dichoso, le irá bien. 
R. Dichoso el que teme al Señor. 
Su mujer, como vid fecunda, 
en medio de su casa; 
sus hijos, como renuevos de olivo, 
alrededor de su mesa. 
R. Dichoso el que teme al Señor. 
Esta es la bendición del hombre que teme al Señor: 
"Que el Señor te bendiga desde Sión, 
que veas la prosperidad de Jerusalén 
todos los días de tu vida". 
R. Dichoso el que teme al Señor. 

Aclamación antes del Evangelio
  Sant 1, 21  

R. Aleluya, aleluya. 
Acepten dócilmente la palabra 
que ha sido sembrada en ustedes 
y es capaz de salvarlos. 
R. Aleluya. 

Evangelio
Mc 7, 24-30  

En aquel tiempo, Jesús salió de Genesaret y se fue a la región donde se encuentra Tiro. Entró en una casa, pues no quería que nadie se enterara de que estaba ahí, pero no pudo pasar inadvertido. Una mujer, que tenía una niña poseída por un espíritu impuro, se enteró enseguida, fue a buscarlo y se postró a sus pies.

Cuando aquella mujer, una siria de Fenicia y pagana, le rogaba a Jesús que le sacara el demonio a su hija, él le respondió: "Deja que coman primero los hijos. No está bien quitarles el pan a los hijos para echárselo a los perritos". La mujer le replicó: "Sí, Señor; pero también es cierto que los perritos, debajo de la mesa, comen las migajas que tiran los niños".

Entonces Jesús le contestó: "Anda, vete; por eso que has dicho, el demonio ha salido ya de tu hija". Al llegar a su casa, la mujer encontró a su hija recostada en la cama, y ya el demonio había salido de ella.


miércoles, 10 de febrero de 2021

Lectura10/02/2021

 Memoria de Santa Escolástica, virgen

  Primera Lectura

  Gn 2, 4-9. 15-17  


Cuando el Señor Dios hizo el cielo y la tierra, no había ningún arbusto en el campo, ni había brotado ninguna hierba silvestre, pues el Señor Dios no había hecho llover sobre la tierra y no había hombres que labraran el suelo y abrieran canales para que corriera el agua y se regaran los campos.

Un día, el Señor Dios tomó polvo del suelo y con él formó al hombre; le sopló en la nariz un aliento de vida, y el hombre comenzó a vivir. Después plantó el Señor un jardín al oriente del Edén y allí puso al hombre que había formado. El Señor Dios hizo germinar del suelo toda clase de árboles, de hermoso aspecto y sabrosos frutos, y además, en medio del jardín, el árbol de la vida y el árbol del conocimiento del bien y del mal. El Señor Dios tomó al hombre y lo puso en el jardín del Edén, para que lo cultivara y lo cuidara.

El Señor Dios le dio al hombre esta orden: "Puedes comer de todos los árboles del jardín; pero del árbol del conocimiento del bien y del mal te mando que no comas, porque el día en que comas de él, morirás sin remedio". 


Salmo Responsorial

  Salmo 103, 1-2a. 27-28. 29bc-30  


R. (1a) Bendito, sea el Señor, que nos ha 

dado la vida. 

Bendice al Señor, alma mía: 

Señor y Dios mío, inmensa es tu grandeza. 

Te vistes de belleza y majestad, 

la luz te envuelve como un manto. 

R. Bendito, sea el Señor, que nos ha dado la vida. 

Todos los vivientes aguardan 

que les des comer a su tiempo; 

les das el alimento y lo recogen; 

abres tu mano y se sacian de bienes. 

R. Bendito, sea el Señor, que nos ha dado la vida. 

Si retiras tu aliento, 

toda creatura muere y vuelve a polvo. 

Pero envías tu espíritu, que da vida, 

y renuevas el aspecto de la tierra. 

R Bendito, sea el Señor, que nos ha dada la vida. 


Aclamación antes del Evangelio

  Cfr Jn 17, 17  

R. Aleluya, aleluya. 

Tu palabra, Señor, es la verdad; 

santifícanos en la verdad. 

R. Aleluya. 


Evangelio

  Mc 7, 14-23  

En aquel tiempo, Jesús llamó de nuevo a la gente y les dijo: "Escúchenme todos y entiéndanme. Nada que entre de fuera puede manchar al hombre; lo que sí lo mancha es lo que sale de dentro".

Cuando entró en una casa para alejarse de la muchedumbre, los discípulos le preguntaron qué quería decir aquella parábola. Él les dijo: "¿Ustedes también son incapaces de comprender? ¿No entienden que nada de lo que entra en el hombre desde afuera puede contaminarlo, porque no entra en su corazón, sino en el vientre y después, sale del cuerpo?" Con estas palabras declaraba limpios todos los alimentos.

Luego agregó: "Lo que sí mancha al hombre es lo que sale de dentro; porque del corazón del hombre salen las intenciones malas, las fornicaciones, los robos, los homicidios, los adulterios, las codicias, las injusticias, los fraudes, el desenfreno, las envidias, la difamación, el orgullo y la frivolidad. Todas estas maldades salen de dentro y manchan al hombre".



martes, 9 de febrero de 2021

Lectura09/02/2021

 Martes de la V semana del Tiempo ordinario

 
Primera Lectura

  Gn 1, 20----2, 4  

Dijo Dios: "Agítense las aguas con un hervidero de seres vivientes y revoloteen sobre la tierra las aves, bajo la bóveda del cielo". Creó Dios los grandes animales marinos y los vivientes que en el agua se deslizan y la pueblan, según su especie. Creó también el mundo de las aves, según sus especies. Vio Dios que era bueno y los bendijo, diciendo: "Sean fecundos y multiplíquense; llenen las aguas del mar; que las aves se multipliquen en la tierra". Fue la tarde y la mañana del quinto día.

Dijo Dios: "Produzca la tierra vivientes, según sus especies: animales domésticos, reptiles y fieras, según sus especies". Y así fue. Hizo Dios las fieras, los animales domésticos y los reptiles, cada uno según su especie. Y vio Dios que era bueno.

Dijo Dios: "Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza; que domine a los peces del mar, a las aves del cielo, a los animales domésticos y a todo animal que se arrastra sobre la tierra".
Y creó Dios al hombre a su imagen;
a imagen suya lo creó;
hombre y mujer los creó.
Y los bendijo Dios y les dijo: "Sean fecundos y multiplíquense, llenen la tierra
y sométanla; dominen a los peces del mar, a las aves del cielo y a todo ser viviente que se mueve sobre la tierra".

Y dijo Dios: "He aquí que les entrego todas las plantas de semilla que hay sobre la faz de la tierra, y todos los árboles que producen fruto y semilla, para que les sirvan de alimento. Y a todas las fieras de la tierra, a todas las aves del cielo, a todos los reptiles de la tierra, a todos los seres que respiran, también les doy por alimento las verdes plantas". Y así fue. Vio Dios todo lo que había hecho y lo encontró muy bueno. Fue la tarde y la mañana del sexto día.

Así quedaron concluidos el cielo y la tierra con todos sus ornamentos, y terminada su obra, descansó Dios el séptimo día de todo cuanto había hecho. Dios bendijo el séptimo día y lo consagró, porque ese día cesó de trabajar en la creación del universo.
Ésta es la historia de la creación del cielo y de la tierra.

Salmo Responsorial
  Salmo 8, 4-5. 6-7. 8-9  

R. (2a) ¡Que admirable, Señor, es tu poder!

Cuando contemplo el cielo, obra de tus manos,
la luna y las estrellas, que has creado, me pregunto:
¿Qué es el hombre, para que de él te acuerde;
ese pobre ser humano, para que de él te preocupes?
R. ¡Que admirable, Señor, es tu poder!
Sin embargo, lo hiciste un poquito inferior a los ángeles,
lo coronaste de gloria y dignidad,
le diste el mando sobre las obras de tus manos,
y todo lo sometiste bajo sus pies.
R. ¡Que admirable, Señor, es tu poder!
Pusiste a su servicio los rebaños y las manadas,
todos los animales salvajes,
las aves del cielo y los peces del mar,
que recorren los caminos de las aguas.
R. ¡Que admirable, Señor, es tu poder!

Aclamación antes del Evangelio
  Salmo 118, 36. 29 


R. Aleluya, aleluya.
Inclina, Dios mío, mi corazón a tus preceptos
y dame la gracia de cumplir tu voluntad.
R. Aleluya.

Evangelio
  Mc 7, 1-13  

En aquel tiempo, se acercaron a Jesús los fariseos y algunos escribas, venidos de Jerusalén. Viendo que algunos de los discípulos de Jesús comían con las manos impuras, es decir, sin habérselas lavado, los fariseos y los escribas le preguntaron: "¿Por qué tus discípulos comen con manos impuras y no siguen la tradición de nuestros mayores?" (Los fariseos y los judíos, en general, no comen sin lavarse antes las manos hasta el codo, siguiendo la tradición de sus mayores; al volver del mercado, no comen sin hacer primero las abluciones, y observan muchas otras cosas por tradición, como purificar los vasos, las jarras y las ollas).

Jesús les contestó: "¡Qué bien profetizó Isaías sobre ustedes, hipócritas, cuando escribió: Este pueblo me honra con los labios, pero su corazón está lejos de mí. Es inútil el culto que me rinden, porque enseñan doctrinas que no son sino preceptos humanos. Ustedes dejan a un lado el mandamiento de Dios, para aferrarse a las tradiciones de los hombres".
Después añadió: "De veras son ustedes muy hábiles para violar el mandamiento de Dios y conservar su tradición. Porque Moisés dijo: Honra a tu padre y a tu madre. El que maldiga a su padre o a su madre, morirá. Pero ustedes dicen: 'Si uno dice a su padre o a su madre: Todo aquello con que yo te podría ayudar es corbán (es decir, ofrenda para el templo), ya no puede hacer nada por su padre o por su madre'. Así anulan la palabra de Dios con esa tradición que se han transmitido. Y hacen muchas cosas semejantes a ésta".



Lectura21/03/2026

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